Daniel Lozano Ciudad de Panam�Actualizado Mi�rcoles,
mayo
20:22Las primeras liberaciones del general Ricardo Lozada y de los siete oficiales de la Brigada Paracaidista de Maracay han abierto la posibilidad de que el chavismo 3.0 excarcele a parte de los casi 200 militares apresados en sus mazmorras. La revoluci�n bolivariana ha perseguido y castigado durante dos d�cadas no solo a disidentes y cr�ticos en el interior de las Fuerzas Armadas, tambi�n a cualquier sospechoso sin ninguna prueba.Y lo que es peor, a sus familias, contra quienes ha aplicado con brutalidad el sistema nazi del Sippenhaft, castigo colectivo documentado en los informes de Naciones Unidas y de ongs de dentro y fuera del pa�s. Aberraciones que incluyen cientos de torturas y violaciones sexuales ejemplarizantes para que nadie se atreva a salirse ni un mil�metro del discurso oficial."Todo va a cambiar para mejor. Lo que hemos sufrido lo hemos sufrido por los venezolanos y lo sufriremos siempre si fuera necesario", se�al� Lozada, general de brigada de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), que fue conducido hasta la puerta del Hospital Militar de Caracas en silla de ruedas por varios militares que se dirig�an a �l como "mi general". Con 72 a�os, Lozada sufre varios quebrantos de salud tras casi una d�cada tras las rejas y despu�s de haber sufrido torturas de los famosos carniceros del chavismo.�Su delito? Ser amigo, antiguo colaborador (director de Recursos Humanos del Ministerio de Defensa) y visitante habitual en la c�rcel del general Ra�l Isa�as Baduel, exministro y compadre de Hugo Ch�vez, a quien salv� el cuello durante el golpe de Estado de 2002. El comandante supremo le premi� a�os m�s tarde con la c�rcel, cuando Baduel se convirti� en un cr�tico de la deriva socialista y autoritaria de su gobierno.Junto a Lozada, quien form� parte de la Mesa de la Unidad Democr�tica (MUD), tambi�n pagaron los siete oficiales paracaidistas, la misma Brigada que liber� a Ch�vez durante el golpe de abril. Todos ellos fueron condenados sin pruebas, simplemente por cercan�a con Baduel y por formar parte de un supuesto golpe de Estado. De hecho han sido liberados porque ya han cumplido la pena impuesta, no por las amnist�a, indultos o procesos que tanto vende el gobierno de los Rodr�guez.La realidad es muy distinta: de las 500 liberaciones prometidas por los dos hermanos, con fecha tope el domingo pasado, apenas se han producido 48, seg�n el Foro Penal (FP), incluyendo los ocho militares. "Estamos ante un teatro para establecer que supuestamente es un proceso de reconciliaci�n cuando al final se trata de un proceso de reacomodamiento del r�gimen actual. Una fachada para el teatro de la reconciliaci�n", desvel� para EL MUNDO Alfredo Romero, presidente del FP.Todos estos militares sufrieron el "trato especial" denunciado por el sargento Darwin Sol�s en la carta manuscrita que le ha dirigido a Tamara Suju, defensora de derechos humanos, y que esta ha hecho p�blica a trav�s de sus redes sociales. "Me golpeaban con una tabla por la planta de los pies, las rodillas, los codos, los gl�teos. Cortaron por debajo del tabique de mi nariz y lo estiraban hasta la frente para infligirme dolor. Me asfixiaron hasta el punto de perder la conciencia m�s de 10 veces. Me tiraron en un mont�n de basura y mi cuerpo se cubri� de moscas. Me martillaron las u�as de las manos con los ca�ones de los fusiles", resumi� el sargento, que fue presentando entonces a los tribunales en semejantes condiciones ante la impasibilidad del juez en otro ejemplo de impunidad lacerante.Pese a las medidas cautelares que imponen los jueces, y que obligan a guardar silencio a buena parte de los excarcelados, se multiplican los detalles del salvaje modus operandi de los agentes chavistas. En esa estrategia tambi�n figura el imperio econ�mico que se ha levantado a costa de presos y detenidos, con la expropiaci�n descarada de sus bienes. El �ltimo caso tiene conmocionada a Venezuela, una vez m�s: cuando reci�n excarcelado el preso pol�tico Jos� Breijo, de 73 a�os, lleg� a su casa dos a�os despu�s se encontr� a uno de los funcionarios del Grupo de Operaciones Estrat�gicas (GOES) viviendo en su interior. La presi�n de sus vecinos y de activistas consigui� expulsar a los okupas, que se fueron tras desvalijar la casa."El problema aqu� es que el sistema de justicia sigue controlado y, peor a�n, se est� estableciendo el mismo esquema usado por Ch�vez con la toma completa y el control de todo el poder judicial a trav�s del reacomodo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)", advirti� Romero a este peri�dico.Los Rodr�guez (Zapatero tambi�n ha insistido en reiteradas ocasiones en la reforma del poder judicial) han aumentado de forma arbitraria el n�mero de magistrados del TSJ de 20 a 32 para simular ante Estados Unidos que con el nombramiento de supuestas figuras independientes el m�ximo tribunal ya no ser� el martillo antidemocr�tico de los �ltimos 15 a�os. Por el contrario, el control del TSJ pasar�a a sus manos, tras una d�cada manejado por Cilia Flores, la mujer de Maduro, presa hoy junto al dictador en una c�rcel de Nueva York.









