Luis Amodio (Ciudad de México, 1957) es un hombre afable y tranquilo. En estos momentos, además, ha alcanzado la calma después de seis años de paciente trabajo para enderezar el rumbo de la constructora que preside, OHLA, nacida de los rescoldos de la antigua OHL de Villar Mir. Esta semana ha presentado los mejores resultados trimestrales en años. El mercado ha recompensado la mejora en las constantes vitales de la compañía con una revalorización de cerca de un 20% en la semana. La empresa ha atravesado un duro proceso de saneamiento y desinversiones en los últimos años para reducir su abultada deuda. Con la situación financiera prácticamente bajo control, aún le queda un último paso: vender el Centro Canalejas, el exclusivo espacio comercial y de restauración junto a la Puerta del Sol de Madrid. Amodio cuenta, en una entrevista conjunta con varios medios, que quiere vender las Galerías Canalejas antes de final de año por una cantidad superior a los 200 millones de euros, el valor contable en libros, para obtener beneficios. El grueso de esa cantidad, explica Amodio desde Ciudad de México, donde participa en el IX Congreso de CEAPI, irá a reducir aún más la deuda. “Cuando entramos teníamos más de 800 millones de euros de deuda y hoy andamos sobre los 300 millones. Hemos hecho una bajada considerable. Tenemos una ruta que la hemos cumplido año a año y cada día la empresa va mejor”, dice.Pregunta: ¿Tienen ofertas por Canalejas?Respuesta: Siempre existe gente que te dice: ‘Oye, me interesa. Me interesa realmente’. Lo pusimos en el mercado hace un tiempo, pero nadie le llegó al precio que queríamos. Hoy por hoy, que ya lo hemos dividido, tenemos que ponerlo en valor e inmediatamente que lo pongamos en valor, pues lo vamos a poner oficialmente a la venta—.Hace apenas un mes, OHLA segregó los activos del Complejo Canalejas formados por la galería comercial y por un hotel de lujo en pleno corazón de Madrid, entre la Puerta del Sol y Gran Vía. El holding inversor Mohari, propiedad de Mark Scheinberg, cofundador de PokerStars, se quedó con el hotel de lujo Four Seasons y OHLA con Galerías Canalejas. La constructora ha suscrito una línea de financiación de 63 millones para mantener y desarrollar la galería comercial. P: ¿Qué plazos maneja para la venta de Canalejas?R: El plazo (para venderlo) yo quisiera que fuera este año porque ya estamos en mayo. Se nos retrasó mucho la firma de la separación y no podíamos hacer varias modificaciones y algunas mejoras que queríamos hacer para lograr una mejor cotización, pero estamos tratando de que sea este año, para fines de año—. P: ¿Cuál sería un precio deseable? R: Depende mucho de los locatarios y del rendimiento. Entonces, lo que tenemos que buscar es la optimización de locatarios para que el precio sea lo mejor posible. Amodio se resiste a ofrecer un precio de salida de la futura venta de Canalejas, pero reconoce que el valor contable del complejo comercial está en torno a los 200 millones y quiere vender por encima de ese rango. Insiste en que no tiene necesidad de vender por debajo de ese límite. Además, espera que el postor llegue con el dinero y no con propuestas de compra a través de instrumentos financieros y pagos a plazos. Si consigue venderlo, habrá reducido la deuda al mínimo, un logro para una empresa que ha atravesado momentos complejos. El empresario mexicano, presidente del grupo industrial Caabsa, reconoce que tienen abiertas otras vías para reducir la deuda. “Tenemos varias opciones para hacer desinversiones en empresas o áreas que no son realmente importantes para el grupo y que básicamente permitirían bajar la financiación, que no nos preocupa porque ya estamos en un nivel sano de apalancamiento, pero creo que tenemos que llevarla a nivel mínimo. Nosotros tenemos la ruta de bajar el financiamiento que tenga la empresa y de los bonistas al mínimo. El propósito de la empresa es tenerla 100% sana“. Otro de los activos de los que podrían deshacerse es la filial de prefabricados de hormigón, Pacadar. “Hemos tenido ofertas de terceros, pero ninguna con la formalidad suficiente para salir adelante”, dice. El inversor mexicano evita hablar de política. Rehúye las preguntas sobre las tensiones diplomáticas entre España y México por las peticiones de reparación de las autoridades mexicanas por los abusos cometidos por los españoles durante la conquista de América. También evita hablar de la crisis política en España, pero reconoce que no le afecta la falta de presupuestos, ni la inestabilidad: “Hoy por hoy hemos crecido la facturación en España. Desde que llegamos hemos ido creciendo la facturación en España y hoy anda rondando entre. Yo creo que el 15% de la facturación total del grupo. Y es sorprendente porque, aunque en el gobierno no hay presupuestos, de alguna manera o de algún lado sacan dinero y están haciendo cosas”.La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca está trastocando las relaciones entre los socios tradicionales. Un riesgo para una empresa que tiene el 40% de su facturación en Estados Unidos. Amodio asegura que “la presión que está haciendo Estados Unidos sobre México es una situación más política que económica”. Y añade: “En ese sentido, yo creo que todas las empresas estamos tranquilas, yo estoy tranquilo. No hemos sentido ningún cambio, ni como mexicanos, ni como españoles, ni nada”. La crisis con José ElíasEl otro gran frente al que se ha enfrentado Luis Amodio, que dirige la empresa junto a su hermano Mauricio, ha sido en el ámbito accionarial. La batalla con José Elías, dueño de La Sirena y Audax Renovables, que entró en el accionariado de OHLA en diciembre de 2024 para salvar una ampliación de capital en un momento muy complicado para la empresa, cuando tenía que hacer frente a la refinanciación en una situación muy delicada. Elías se convirtió en vicepresidente, pero pronto afloraron diferencias en la gestión con los hermanos Amodio. Dimitió de su cargo pocos meses después e intentó, sin éxito, auparse al poder en la compañía. Pese a todo, mantiene su participación del 5% en la sociedad y ha obtenido unos suculentos rendimientos de su inversión.“Yo no tengo relación con Elías. Es más, no hablo de él”, recalca Amodio cuando se le pregunta por su relación con el empresario catalán que trató de hacerse con el poder en OHLA. “No me interesa crear polémica alrededor de este punto”, insiste. “Es una situación que tuve, una empresa que ya pasó y creo que no va a volver a pasar. Elías no me preocupa y no me gustaría hablar de él porque tampoco quiero que él hable de mí. Yo creo que es una historia enterrada, superada y muerta. Él a sus cosas, nosotros a las nuestras”, zanja. Amodio asegura que no quedan litios pendientes de aquella batalla accionarial.Salto al inmobiliarioEl empresario mexicano reconoce que tiene planes para que OHLA entre en el sector inmobiliario. “Sí, queremos, estamos explorando. Durante algún tiempo la empresa ya hizo muchos desarrollos inmobiliarios, incluyendo Canalejas. Hoy por hoy, si nos interesa participar en el desarrollo inmobiliario, pero no necesariamente en estos megaproyectos faraónicos que muchas veces tardan demasiado tiempo, son demasiado costosos y no necesariamente son muy rentables”. Precisa que dentro del sector inmobiliario quieren enfocarse en vivienda estudiantil y a vivienda turística, donde ve buenas oportunidades en el entorno de Málaga.El periplo de los Amodio en la empresa no ha sido fácil. Entraron en el capital en plena pandemia, cuando OHL, la antigua insignia del Grupo Villar Mir, estaba en una profunda crisis de negocios y corporativa, con problemas arrastrados de la gran crisis financiera y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. “Ya no tenemos realmente ningún tipo de problema y, aparte todos los problemas legales que llegamos a tener cuando tomamos la empresa prácticamente se han acabado. Los grandes pleitos prácticamente se han borrado del mapa. Hoy por hoy tenemos una empresa 95% más sana de la que teníamos cuando llegamos”, explica. Amodio recalca que, entre las tareas pendientes del plan estratégico, aún les queda pendiente seguir mejorando los márgenes. “Es en la tarea que estamos ahora, es básico”, dice, pero evita fijarse un objetivo. “La intención es mejorar lo que hay en el plan estratégico”. Explica que ha puesto a todo el equipo a trabajar en eso. “Con nuevas ideas y con lo que sea necesario, porque tenemos que romper paradigmas, es la base del éxito”. Confirma que mantiene su objetivo de recuperar el dividendo en 2027: ″Esa es la intención. Eso fue lo que dijimos en nuestro reporte de fin de año. Y lo sostenemos". Cuando se le pregunta si podrían adelantar el calendario concluye: “Nosotros queríamos hacer todo, pero hay que trabajarlo“.