ColumnistasEllos no viven atrapados en pensamientos constantes sobre el pasado o el futuro. No pasan horas reviviendo discusiones, preocupándose por lo que vendrá o imaginando versiones alternativas de sus vidas. Simplemente, habitan el momentoEscuchar27 de mayo 2026, 06:30 a. m.Hay algo en los perros que parece acercarse muchísimo a lo que los seres humanos más anhelamos recibir: amor sin condiciones. (Aimée Leslie/Cortesía) Aimée LeslieTiene un doctorado en Transiciones hacia la Sostenibilidad de la Universidad de Lancaster y cuenta con 20 años de experiencia en varias ONG ambientales en países como Argentina, México y Suiza. Actualmente, se desempeña como directora de Conservación de WWF-Perú. En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
La vida es ahora: la lección que los perros nunca olvidan
La mayoría de nosotros vive casi permanentemente dentro de la mente. Incluso cuando alguien nos habla, muchas veces estamos pensando en qué responderemos después. Escuchamos para reaccionar, no para comprender. Tal vez por eso los perros se sienten tan distintos
















