La firma de hipotecas resistió en marzo al alza de los precios por la guerra de Irán. Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el tercer mes de 2026 se concedieron 46.661 préstamos para la compra de una vivienda, un 9% más que el año pasado por las mismas fechas. En paralelo, el tipo de interés medio de los créditos descendió ligeramente con respecto a la marca de febrero hasta situarse en el 2,84%, su nivel más bajo desde octubre pese al estallido del conflicto bélico.Con el dato de marzo, el mercado hipotecario encadena ya veintidós meses en terreno positivo. Lleva más de año y medio acumulando subida tras subida, aunque en esta ocasión ha abandonado los dos dígitos. Previamente en febrero la concesión de préstamos para la compra de una vivienda había crecido un un 16,3%. Esta evolución contrasta con la de las compraventas, que han empezado a estabilizarse, aunque en niveles de actividad no vistos desde los últimos coletazos de la burbuja inmobiliaria. En marzo se registraron un 2,2% menos de transacciones que en el año anterior. Fueron 61.295 operaciones, el segundo mejor dato para un mes de marzo de la serie histórica. En cuanto a las características de los préstamos concedidos en el tercer mes de 2026, las condiciones de acceso a financiación continuaron mejorando. Según los datos del INE, el tipo de interés inicial medio de las hipotecas bajó del 2,88% anotado en febrero al 2,84%, alejándose así del 2,9% que venía rondando en los últimos meses. Este comportamiento contrasta con el repunte que sufrió por esas fechas el euríbor —es la referencia para la inmensa mayoría de hipotecas variables en España—, que se disparó del 2,221% en febrero al 2,565% en el mes siguiente, tras el inicio de la guerra de Irán.Aunque los datos del INE no reflejan por el momento un impacto sobre el mercado hipotecario, fue en marzo cuando el conflicto bélico mostró sus primeros efectos sobre la economía a causa del encarecimiento de la energía y de los combustibles tras el cierre del estrecho de Ormuz. La inflación subió entonces del 2,3% al 3,4%, con un alza de más de un punto porcentual en solo un mes. Sin embargo, en abril la subida de los precios se moderó ligeramente. El Banco Central Europeo (BCE) vigila de cerca esta evolución, que podría llevar a subir los tipos de interés oficiales. En su última reunión, el organismo presidido por Christine Lagarde no acometió ninguna modificación, pero advirtió sobre los riesgos de la situación actual y no adelantó sus próximos pasos.(Más información en breve...)