Los márgenes empresariales en España "continúan consolidándose en niveles históricamente elevados" en el primer trimestre de 2026, según un reciente análisis del Gabinete Económico del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) (PDF). Esta situación se produce desde la crisis inflacionaria que se desató entre mediados de 2021 y finales de 2022. "En la anterior crisis subieron muchísimo los márgenes, pero después, a pesar de que bajaron los costes, y también un poquito las ventas, los márgenes se mantienen muy altos", contextualiza Álvaro Gaertner, miembro del Gabinete Económico de CCOO.PublicidadA día de hoy, esos márgenes se sitúan en un 12,8%. Dicho de otro modo, de cada 100 euros que venden las empresas españolas, 12,8 se convierten en beneficio bruto, es decir, el beneficio antes de restar los intereses las deudas, los impuestos, las depreciaciones y las amortizaciones. Ese porcentaje se sitúa más de dos puntos por encima del que había antes de que se desatara esa espiral de precios: un 10,5% de media entre 2009 y 2021, según los cálculos de CCOO. En este sentido, el documento del sindicato denuncia que desde 2023 "el desacople entre ventas y compras empresariales persiste y sigue generando márgenes elevados".Gaertner aclara que el crecimiento de las ventas y un aumento menor de los costes de las empresas —fundamentalmente compras y salarios— permiten que los márgenes se mantengan prácticamente constantes con respecto al primer trimestre de 2025 en el arranque de 2026. Aún así, una mirada más larga permite afirmar que la mayoría de los sectores productivos del país han mejorado sus rentabilidad en los últimos años. Aunque si hay un sector que se lleva la palma en este aspecto ese es el sector inmobiliario. Los datos del Observatorio de Márgenes Empresariales (OME), dependiente de la Agencia Tributaria, certifican que el primer trimestre de este año el resultado bruto de explotación de la actividad inmobiliaria en España batió su récord al alcanzar los 13.714 millones de euros. Su margen sobre ventas llega así al 32%, un nivel que no había alcanzado nunca, aunque sí estuvo muy cerca de hacerlo en los dos años anteriores a la pandemia. Es más, en los últimos 10 años, ese margen del sector inmobiliario prácticamente se ha duplicado: en 2016, se situó en el 17,5%.Los desbocados precios de la vivienda tanto de compra como de alquiler tienen mucho que ver con la evolución de estos márgenes que presenta el sector inmobiliario, sobre todo a partir de la pandemia. "Los márgenes de las empresas con actividad inmobiliaria no han parado de subir desde 2020 y ahora llegan a su récord histórico. Se están forrando cada vez más", afirma Gaertner, quien, apunta que ningún otro sector, salvo el de la minería y la industria extractiva, presenta márgenes tan altos en este arranque de 2026. El representante de CCOO también recuerda que el sector inmobiliario es diverso y que incluye tanto a pequeñas agencias inmobiliarias como "a grandes fondos como Blackstone que perciben grandes ingresos por alquileres".PublicidadEn un claro efecto de arrastre, el Gabinete Económico de CCOO indica que el sector financiero también presenta márgenes en máximos, aunque en este caso los últimos datos disponibles son de 2024 ya que los bancos están exentos de presentar la declaración trimestral del IVA. El margen las entidades financieras se situó, de media, en el 18,7% en 2024, 3,4 puntos por encima de la marca anterior a la pandemia de covid y 6,5 más que hace una década.El otro gran sector que ha elevado de forma significativa sus márgenes a niveles récord es del suministro de luz y gas. Las empresas energéticas y eléctricas han logrado un margen de ventas del 21,6% en el primer trimestre de 2026, según el OME. Este récord llega en un contexto económico muy marcado por la crisis en Oriente Medio provocada por Israel y Estados Unidos con sus ataques a Irán. Pero en realidad, como recuerda Gaertner, "los márgenes de las energéticas ya subieron mucho durante la anterior crisis inflacionaria". Por lo tanto, la situación no es nueva en este sector. De hecho, el encarecimiento del gas y del petróleo ha llevado a estas empresas a incrementar sus tarifas para el consumidor final. Solo la activación de un escudo con 80 medidas anticrisis en marzo logró contener los precios de los carburantes, aunque muchas de ellas van a decaer el próximo 30 de junio si la inflación mantiene sus niveles actuales.PublicidadLa cuestión de los salariosLa segunda parte del análisis de CCOO revela un dato importante y al mismo tiempo un tanto inquietante para los trabajadores: la pérdida de peso de los salarios en el reparto de esas ganancias. "La participación de los salarios en el valor añadido se estanca desde el primer trimestre de 2025", afirma el documento de CCOO. "Lo que miramos aquí es la participación de los salarios en el valor añadido que se produce en las empresas [lo que podríamos definir a grandes rasgos como riqueza que producen las empresas]. Queremos ver que parte de todo lo que producen las empresas va a los trabajadores. Eso es lo que no se ha recuperado y se ha estabilizado muy por debajo de la media del periodo anterior. Antes ese indicador estaba en el 53% y ahora ronda el 47%", acota Gaertner, para demostrar que con la crisis de inflación en 2021 y 2022 los salarios perdieron participación en el valor añadido bruto generado en las empresas a favor de las rentas del capital.El representante de CCOO recurre a un ejemplo gráfico para ilustrar esta situación de desigualdad de los salarios: "A raíz de las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se fue recuperando algo esa situación, pero desde principios de 2025 se ha parado esa recuperación y, sencillamente, los trabajadores hemos dejado de comer más parte de la tarta".CCOO también denuncia la brecha que persiste en la economía española entre productividad y salarios. "Desde 2018, el valor añadido bruto por asalariado ha aumentado un 43%, frente a un crecimiento del 33% en la remuneración media y del 53% en el margen bruto empresarial por cada persona trabajadora". concluye el informe.