Tras la carrera de ‘gerrymandering’, los republicanos esperan hacerse hasta con 14 escaños, mientras los demócratas confían en ganar seis nuevos asientos en la Cámara de Representantes
El rediseño de distritos electorales o gerrymandering en Estados Unidos está alcanzando niveles nunca vistos. Tras el fallo del Supremo de finales de abril que modificó las reglas electorales y limitó los derechos de las minorías, los republicanos han intensificado sus esfuerzos por desmantelar distritos con mayoría afroamericana, especialmente en el sur, aunque la estrategia abarca Estados más allá de esa región.
Hasta la fecha, el partido gobernante aspira a que los nuevos mapas aprobados en Estados que controlan les garanticen sumar por lo menos 14 escaños adicionales en las elecciones de medio mandato de noviembre. Pero los demócratas no se quedaron de brazos cruzados y van rumbo a ganar seis escaños con los distritos modificados en California y Utah; aunque esperaban que fueran 10, hasta que el Supremo estatal de Virginia ordenó mantener los mapas actuales en vigor tras el intento de redibujarlos para que los demócratas sumaran cuatro escaños más. En total, ocho Estados han dado pasos formales hacia nuevos mapas, aunque no todos han sido confirmados a solo meses de las decisivas midterms de noviembre, cuando se renueva la Cámara al completo.












