No podía Estudiantes. No podía. Quería, creía, pero no había caso. Sin embargo, cuando un equipo tiene mística, mística ganadora y copera, no hay que bajarlo nunca. Solo cuando se cierra el telón, hasta el pitazo final. Un cabezazo, otro, uno más. El definitivo, el ganador, es de un chico de la casa. Mikel Amondarain tiene 21 años y un corazón enorme.En el descuento, concretó un cabezazo demoledor y le dio el triunfo a Estudiantes, que le ganó por 1 a 0 a Independiente Medellín y se clasificó a los octavos de final de la Copa Libertadores. Como manda la historia.Mikel Amondarain, por arriba y por abajoLUIS ROBAYO - AFPEstudiantes jugó este partido luego de sufrir dos derrotas dolorosas. No había sido tan negativo el semestre, de hecho, terminó primero en la Zona A del Apertura, con 31 puntos, uno más que Boca. Sin embargo, inmediatamente después, quedó eliminado, al perder por 1 a 0 con Racing, en La Plata. Quedó afuera en los octavos de final.En ese momento, más allá del impacto, Cacique Medina, el conductor de Estudiantes, evitó todo tipo de polémica. “El formato es el que es. Ya hace un tiempo que se viene jugando de esta manera. Como dije, esta vez nos perjudicó el tema del formato. Y el año pasado nos benefició, porque Estudiantes salió campeón. Entonces a partir de ahí no quiero ser oportunista y agarrarme del hecho de salir primeros como para tener algún beneficio”, sostuvo, en el vertiginoso camino de Eduardo Domínguez -que se fue a Atlético Mineiro- hasta su llegada, suerte de continuidad.Francisco Fydriszewski y Leandro González Pirez, lucha y potenciaLUIS ROBAYO - AFPEl miércoles pasado, cayó por 1 a 0 con Flamengo, en Río de Janeiro. Tuvo una digna tarea, pero otra vez un resultado mínimo lo dejó contra las cuerdas. De todos modos, la Copa Libertadores no tuvo su habitual impronta. Antes de esta finalísima, había ganado un partido, empató tres y perdió el otro. Por eso, llegó a esta instancia de la urgencia. “Es el partido más importante del semestre, porque es un objetivo claro seguir en esta Copa Libertadores, vamos a hacernos cargo del partido y tenemos ilusión de hacer bien las cosas”, había asegurado Cacique Medina, el entrenador del León, mirado de reojo. De todos modos, así lo jugó. Como una final.No la pasó bien Estudiantes en el prólogo de esta historia. Dubitativo, ansioso, apartado de las marcas, Independiente Medellín dispuso de dos situaciones claras, una de ellas salvada magistralmente por Muslera, que irá al Mundial.El elenco colombiano, rápido y escurridizo, tiene la experiencia de Frank Fabra. Como es habitual, más dispuesto para el ataque que para la marca, aunque con un dominio del factor experiencia indudable.Con el transcurrir de los minutos, el espectáculo se convirtió en una típica pieza copera, con lucha, fuerza, discusiones y amarillas. Estudiantes fue al ataque, en un contexto de desorden existencial.La gente alentaba como nunca, el León insistía una y otra vez, pero no podía. Le faltaba inteligencia y, sobre todo, carácter en los metros finales, allí en donde Guido Carrillo no suele equivocarse. Brian Aguirre en lugar del pibe Fabricio Pérez fue el primer cambio dispuesto por el entrenador uruguayo, para darle más consistencia a los avances por las bandas.Hasta que tuvo una magnífica ocasión. Un cabezazo monumental de Santiago Núñez, que sacó el arquero Eder Chaux en un vuelo que no va a olvidar. Hasta que... En tiempo de descuento, de los siete agregados, Mikel Amondarain cabeceó al gol, pero estaba visiblemente adelantado, según el juez Juan Gabriel Benítez. Hasta que el VAR, dos minutos más tarde, le dio la razón al volante juvenil. Y a Estudiantes, con un final de fiesta inolvidable.
Estudiantes le ganó a Independiente Medellín en un final de fiesta inolvidable
En La Plata, selló la clasificación en el descuento en otra página con el sello del León












