“Ande o no ande, caballo grande”, dice el refrán. Pero el Ayuntamiento de Barcelona quiere a sus caballos grandes, de un mínimo de 1,62 metros de altura, y en buen estado de salud, según el convenio que ha firmado con el ministerio de Defensa para adquirir nuevos ejemplares para la sección montada de la Guardia Urbana. La unidad, la más antigua del cuerpo policial, quiere mejorar la calidad de sus equinos y adquirirá animales al Servicio de Cría caballar de las Fuerzas Armadas, al que ha ido comprando ya ejemplares desde 2021. La colaboración ha funcionado, y ahora se renueva por otros cuatro años.Los agentes barceloneses lucirán en sus desfiles caballos de “pura raza española”, de entre 3 y 4 años de edad. Irán a elegirlos personalmente a los Centros Militares de Cría Caballar, en los que realizarán las pruebas veterinarias que consideren necesarias y pagarán entre 2.916 y 4.374 euros por cada ejemplar (unas cantidades a las que se ha de sumar el IVA). El precio de mantener viva una unidad imprescindible para realzar los grandes eventos de la ciudad.