La cadena hotelera espa�ola Gaiarooms se apoya en la automatizaci�n y la inteligencia artificial para gestionar sus habitaciones con el m�nimo personal posible. En el lobby del hotel Matilde de Gaiarooms no hay recepcionista. No hace falta. La llave digital llega al m�vil del usuario antes de que salga de casa, la documentaci�n se firma digitalmente, y si hay alg�n problema durante la estancia, una sala de control centralizada lo detecta y lo resuelve para intentar evitar que el hu�sped tenga que llamar a ning�n mostrador.Gracias a este modelo donde la tecnolog�a es la aut�ntica protagonista, la empresa salmantina Gaiarooms ha conseguido hacer rentable un segmento ignorado por los grandes operadores: los hoteles de ocho, diez o doce habitaciones repartidos por los cascos hist�ricos y las calles m�s c�ntricas de las ciudades espa�olas. "Un hotel de pocas habitaciones con personal propio y los gastos de un esquema tradicional solo es rentable si el propietario est� al frente del negocio", explica Enrique Dom�nguez, CEO y fundador de Gaiarooms. "Nosotros cambiamos esa ecuaci�n."Hoy, Gaiarooms gestiona alrededor de 150 establecimientos en 13 ciudades espa�olas y Oporto, en Portugal, con cerca de 1.900 habitaciones en cartera. El modelo de tenencia es mixto, con aproximadamente un 30% de los activos en propiedad, un 50% bajo contratos de alquiler y el 20% restante se maneja a trav�s de la gesti�n de establecimientos de terceros.En 2025, la empresa factur� 18,5 millones de euros, un 45% m�s que el ejercicio anterior, y el objetivo es sostener ese ritmo de crecimiento en los pr�ximos a�os hasta alcanzar las 3.000 unidades de alojamiento a finales de este a�o y llegar a 4.500 en 2028, con la vista puesta en la expansi�n a Francia e Italia.Centro de operacionesLa organizaci�n de todas las habitaciones y alojamientos de Gaiarooms se lleva a cabo desde un centro de operaciones desde donde la compa��a 'telegestiona. Gracias a los sensores instalados en los alojamientos, los operadores pueden saber a distancia si hay problemas con la temperatura de una habitaci�n, incidencias en puertas y cerraduras, fallos en el suministro de agua y una larga lista de variables. Adem�s, cuentan con c�maras en los edificios que permiten a los operadores de los centros de control tener una visi�n constante de lo que ocurre en las zonas comunes.Check-in sin recepci�n f�sicaEXPANSION"Podemos anticiparnos a posibles problemas en las habitaciones. Se supervisa todo, igual o mejor que si hubiera un conserje en cada establecimiento", asegura Dom�nguez.La experiencia del hu�sped tambi�n est� digitalizada, haciendo al usuario m�s aut�nomo. "Igual que al comprar un billete de avi�n o tren t� mismo metes todos tus datos y descargas la tarjeta de embarque, en nuestros hoteles funciona de forma similar", a�ade el directivo. A trav�s de una web y aplicaci�n propia, el cliente puede realizar la reserva, entregar su documentaci�n, firmar las condiciones, abonar el importe y recibir las llaves y las instrucciones de acceso al alojamiento. Durante la estancia, la misma plataforma permite comunicarse con el equipo de operaciones, consultar informaci�n sobre la ciudad o acceder a servicios adicionales. El check-out, la extensi�n de la estancia o la gesti�n de objetos olvidados se tramitan tambi�n desde el m�vil.Ante la evidente pregunta de qu� pasa con los empleados del sector si se prescinde de humanos en los hoteles, Dom�nguez lo tiene claro. "El trabajo no desaparece, se sofistica. Cuando compramos alojamientos, mantenemos a los empleados. Los de la limpieza y mantenimiento siguen haciendo sus funciones, y los que antes estaban en recepci�n pasan a formar parte de nuestra recepci�n digital, pudiendo ayudar en varios hoteles a la vez y siendo m�s eficientes. De nuestros 300 empleados, m�s de la mitad se dedican a limpieza y mantenimiento", explica.