La primera vez que oí hablar del interés compuesto tenía 22 años y estaba en el coche con mi padre. Me dijo: "si metes 200 euros al mes en un fondo indexado al S&P 500 durante 30 años, te jubilas con medio millón". Yo pensé que exageraba.

Luego hice los números.

200 € × 12 meses × 30 años = 72.000 € de tu bolsillo. Pero con una rentabilidad media del 7% anual, el resultado final no son 72.000 €. Son 245.000 €. La diferencia —173.000 euros— es el interés compuesto haciendo su magia.

No me lo creí hasta que lo programé yo mismo.

La fórmula