Pensar en la jubilación cuando apenas se tienen 20 años puede parecer una exageración para muchos jóvenes. Sin embargo, el economista Pablo Gil considera que cuanto antes se empiece a invertir, mayores serán las posibilidades de construir un patrimonio sólido a largo plazo. Durante su intervención en el pódcast de Jordi Wild, el analista explicó cuál es la estrategia que le recomendó a su propio hijo para ahorrar de cara al futuro sin necesidad de vivir pendiente de los mercados cada día. Lejos de las inversiones rápidas o de buscar beneficios inmediatos, Gil defendió una filosofía basada en la constancia y la diversificación. Y es que, tal y como desarrolló en el podcast, si quieres invertir pensando en la jubilación y no estar pendiente cada día del mercado, lo mejor es una cartera sencilla y automática, sobre todo los jóvenes que quieren comenzar a ahorrar. La primera pata de esa estrategia pasa por la bolsa. Según detalló, el objetivo no es apostar todo a un único mercado, sino repartir el dinero entre varias regiones del mundo para reducir riesgos. “Una parte en bolsa, cómo diversificar eso seguro”, señaló antes de explicar que dividiría la inversión en tres bloques: Europa, Estados Unidos y mercados emergentes. Para ello, recomienda utilizar ETF, fondos cotizados que replican índices bursátiles y que permiten invertir de forma sencilla en cientos de compañías al mismo tiempo. En el caso europeo, mencionó el Stoxx 600, mientras que para Estados Unidos habló del S&P 500. Y en cuanto a emergentes, aseguró que la mejor opción es un ETF vinculado a ese tipo de mercados. “Ya tienes la renta variable”, resumió. El economista insistió además en que los porcentajes deben mantenerse equilibrados entre las tres áreas geográficas. “No sobreponderes unos respecto a otros”, afirmó. La idea, según explicó, es construir una cartera estable que pueda mantenerse durante décadas sin necesidad de realizar cambios constantes. Pero la bolsa no es el único activo que considera importante. Gil defendió que la inflación seguirá siendo una constante y que el dinero pierde valor con el paso del tiempo, motivo por el que cree necesario complementar las inversiones financieras con activos reales. “Tienes que huir del dinero físico e irte al dinero real”, comentó. Dentro de esa categoría situó al oro y al bitcoin. En el caso del metal precioso, recomendó utilizar ETF respaldados físicamente, es decir, fondos que realmente almacenan oro en bóvedas aseguradas. “El fondo sí está obligado a tener en una bóveda asegurada al menos el 85% del oro que tú compras”, explicó. Para él, esta opción es más cómoda y segura que almacenar lingotes o monedas por cuenta propia. Respecto al bitcoin, su postura fue diferente. Gil aseguró que, en este caso, prefería acudir directamente a la criptomoneda y no invertir mediante ETF. “No vayas por el ETF de bitcoin, vete directamente a bitcoin”, afirmó durante la entrevista. Otro de los pilares de su estrategia es el inmobiliario, aunque no mediante la compra tradicional de viviendas. El economista contó que él participa financiando promociones y recomendó a su hijo hacer lo mismo con pequeñas aportaciones. Según explicó, existen plataformas que permiten entrar desde cantidades reducidas, incluso desde 250 euros. Más allá de los productos concretos, Pablo Gil quiso dejar claro que el elemento más importante es la disciplina. Por eso explicó que aconsejó automatizar las aportaciones y olvidarse de intentar adivinar el mejor momento para invertir. “Da igual cómo esté el precio”, aseguró sobre las órdenes automáticas que propone ejecutar cada cierto tiempo. En el caso de su hijo, que todavía no podía ahorrar todos los meses lo suficiente como para invertir en todos los activos, le planteó acumular dinero durante cuatro meses y realizar entonces las aportaciones. “Tres veces al año”, explicó. El experto también aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje contra la obsesión por las ganancias rápidas. Reconoció que su hijo le comentaba en ocasiones que alguna inversión había subido con fuerza, pero insistió en que esa no debía ser la mentalidad correcta. “Esto es para que un día dentro de 30 años te acuerdes”, afirmó.