Los cambios al proceso de visto bueno están en su etapa final. La reforma, que en lo medular busca reducir tiempos de resolución, estaría lista hasta junio. Actualmente existen alrededor de 1.200 procesos en trámite, según datos oficiales. El ministro de Trabajo, Harold Burbano, indicó que los últimos aspectos legales junto con las observaciones de sindicatos y gremios empresariales eran procesados por una mesa técnica, y serían tratados nuevamente en el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios (CNTS).La reunión del Consejo para aprobar la reforma se desarrollaría los últimos días de mayo o los primeros días de junio, antes del viaje que Burbano hará a Ginebra (Suiza) para participar, en representación de Ecuador, de la 114.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), que se realizará del 1 al 12 de junio.Publicidad“Previamente a ir a la reunión (de la OIT) vamos a cerrar ese tema”, ratificó Burbano.Las modificaciones al visto bueno están enfocadas en disminuir a un promedio de entre 30 y 45 días los procesos que en la actualidad han llegado a tardar hasta 180 días, en el peor de los escenarios.No se harán cambios a lo que establece el Código de Trabajo, ya que eso requiere de un proyecto de ley que debe ser analizado y aprobado por la Asamblea Nacional, aclaró el ministro.PublicidadPublicidadBurbano señaló que uno de los nudos críticos de la reforma es el momento de su implementación debido a que existe una carga administrativa de aproximadamente 1.200 procesos en curso que deben cerrarse.“Estamos también poniendo tiempos de prescripción, que son los mismo del Código de Trabajo. Y dándoles una obligación a todos los inspectores de que cierren (los procesos), los archiven para evitar mayor carga. Queremos aprovechar esta norma para hacer una depuración procesal”, resumió e indicó que muchos trámites ya han prescrito o no han avanzado.Publicidad¿Cuáles son los inconvenientes con el proceso actual?El ministro explicó que el visto bueno es una institución de derecho privado, que regula una relación privada del empleador con el trabajador. Pero esto “se confundió con el derecho público”, es decir, con una decisión que toma una autoridad pública, que puede ser apelada, impugnada en esa vía. El Código de Trabajo regula el visto bueno. En criterio de Burbano, de manera inadecuada se metió al Código Orgánico Administrativo para regular también esta figura.Esto hizo que el visto bueno no se resuelva solo por el inspector del trabajo, sino que entren otras autoridades administrativas detrás, con recursos que aumentaban el tiempo de resolución.El inspector de trabajo tomaba una resolución, pero cuando es apelada pasa a manos del director regional de trabajo. PublicidadLa decisión del director también es susceptible de nuevos recursos para rever el fallo, ante el mismo directo o ante la Subsecretaría del Trabajo del ministerio del ramo.“Esto lo que hizo fue colapsar el sistema de visto bueno o generar inseguridad jurídica”, señaló. Reiteró que la reforma apunta a dar claridad en menor tiempo de cuál va a ser la indemnización que recibirá el trabajador. Con ello, la empresa puede contratar más rápido a otro trabajador, y el empleado desvinculado puede buscar otro trabajo.El enredo burocrático de los mecanismos actuales ha hecho que algunos casos de vistos buenos escalen hasta la máxima autoridad del Ministerio del Trabajo.“Entre 170 y 180 días se han demorado algunos casos. Han habido procesos que han llegado a mi conocimiento como ministro. No debería pasar eso, pero a través de las vías de impugnación administrativas han llegado hasta a mí. Eso no está bien y es una mala práctica jurídica de abogados tanto de trabajadores como de empleadores”, criticó.Lo que se pretende con la reforma es que el tema se resuelva en una sola instancia, como lo establece el Código de Trabajo. Y que cualquier reclamo adicional sea definido por vía judicial y ya no por la administrativa, adelantó el ministro.Se aclararán definiciones de causalesCon el fin de hacer más expedito el proceso, en la reforma se harán aclaraciones a las definiciones de las causales del visto bueno.El Código Laboral establece las causales en las que empleadores y trabajadores pueden alegar para solicitar el visto bueno.En el caso de los empleadores, una de las causales por las que pueden iniciar el trámite para terminar el contrato con un empleado es por faltas repetidas e injustificadas de puntualidad o de asistencia al trabajo o por abandono de este por un tiempo mayor de tres días consecutivos, sin causa justa.Otros justificativos que contempla la ley es por indisciplina o desobediencia graves a los reglamentos internos; por falta de probidad o por conducta inmoral; por ineptitud manifiesta del trabajador, respecto de la ocupación o labor; por denuncia injustificada contra el empleador respecto de sus obligaciones en el Seguro Social, entre otras.Las causales en las que se pueden amparar los trabajadores son por injurias graves inferidas por el empleador, sus familiares o representantes; por disminución o por falta de pago o de puntualidad en el abono de la remuneración.Por exigir el empleador que el trabajador ejecute una labor distinta de la convenida, salvo en los casos de urgencia; y por acoso laboral, cometido o permitido por acción u omisión.Harold Burbano explicó que, por ejemplo, cuando el empleador se apegue a la causal por faltas o ausencias injustificadas del trabajador por más de tres días, deberá presentar tres llamados de atención, de manera formal, para que eso proceda como prueba. Comentó que actualmente lo que ocurre es que en estos casos el empleador puede presentar un testigo que asegure que el trabajador se ausentó por tres días, y quedaba a discreción del inspector aceptar o no ese testimonio como prueba.Al afinar las causales del visto bueno se quiere unificar los criterios para la toma de decisiones por parte de los inspectores de trabajo, evitando interpretaciones discrecionales. (I)