Senegal ha entrado de lleno este martes en una etapa de esquizofrenia política. El mismo partido que gobierna el país desde hace dos años, Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (Pastef), ejerce, a partir de ahora, el rol de oposición en el Parlamento. Así lo ha anunciado el exprimer ministro y líder de Pastef, Ousmane Sonko, destituido el viernes de su cargo, pero elegido este martes presidente de la Asamblea Nacional. En su primer discurso en el cargo, ha preconizado una etapa de riguroso control sobre el Ejecutivo y el jefe de Estado. “No podemos permitir que haya un sistema hiperpresidencialista en Senegal”, ha manifestado.El Parlamento senegalés se configura así como la herramienta elegida por Sonko para vigilar y marcar el paso de un Gobierno del que acaba de ser expulsado, apoyándose en la amplia mayoría absoluta de la que disfruta Pastef (130 de los 165 diputados). De hecho, fue elegido presidente de esta institución con el contundente resultado de 132 votos a favor y una abstención. Los 32 diputados restantes, miembros de partidos más pequeños, decidieron ausentarse de la votación al considerar que era un acto ilegal. Su argumento es que Sonko fue elegido diputado cuando ya era primer ministro y nunca tomó posesión de su escaño, lo que le invalida ahora para regresar a un hemiciclo del que nunca formó parte. El Tribunal Constitucional tendrá la última palabra.En su primer discurso, el nuevo presidente del Parlamento ha lanzado un mensaje para tratar de rebajar la tensión con el presidente del país y también miembro de Pastef, Bassirou Diomaye Faye. “No habrá vendetta, ni bloqueo, ni caos”, ha prometido Sonko. “No utilizaré esta institución para venganzas personales; lo que está en juego supera a los individuos, es la relación entre la moral y la política”, ha manifestado. Como líder de Pastef, Sonko ha expuesto su intención de “encontrar los caminos y los medios para una gobernanza tranquila y terminar este mandato en las mejores condiciones”. El anterior presidente del Parlamento, El Malick Ndiaye, había presentado su dimisión durante el fin de semana para despejar el camino a Sonko.Sin embargo, su primera intervención ante la cámara también ha estado llena de mensajes para advertir al presidente Faye. “El Parlamento no será una oficina de registro” de las iniciativas del Gobierno, ha advertido. “El pueblo es la única fuente de poder”. Asimismo, le ha recordado que Senegal no puede seguir bajo un sistema que otorga amplios poderes al presidente en detrimento del equilibrio institucional. Así, el control por parte del Parlamento que ahora preside será exhaustivo y los diputados desplegarán todas las herramientas constitucionales para llevarlo a cabo, ha manifestado. El pasado lunes, el presidente Faye designó a un nuevo primer ministro, el economista Ahmadou Al Aminou Mohamed Lo, considerado un tecnócrata, y que hasta ahora era secretario de Estado para la Presidencia.Amigos y colaboradoresSonko y Faye han sido durante más de una década amigos y colaboradores íntimos. Sonko fue el líder que desafió al anterior presidente Macky Sall y convirtió a Pastef en una maquinaria política capaz de arrasar en las últimas legislativas de 2024. Faye, su mano derecha, fue elegido presidente después de que Sonko fuera encarcelado tras una condena por difamación que le impedía presentarse a los comicios. Una de las primeras decisiones de Faye fue designar a Sonko para el cargo de primer ministro, un tándem que anunciaba sin tapujos la “ruptura” y la transformación radical de Senegal a partir de un amplísimo apoyo popular y electoral. Sin embargo, hace un año comenzaron las desavenencias entre ambos, detrás de las cuales está el hecho de que los dos aspiran a presentarse a las presidenciales de 2029.Entre otras cosas, el presidente Faye se ha mostrado más abierto a discutir con los organismos financieros internacionales la concesión de un préstamo para aliviar la crisis de deuda que ahoga al país, mientras que Sonko prefiere renunciar al Fondo Monetario Internacional y apuesta por subidas de impuestos y austeridad. Asimismo, el exprimer ministro se había lamentado públicamente de que el presidente no le había defendido lo suficiente frente a ciertas decisiones judiciales que mantenían su condena. El último choque entre ambos fue por los llamados fondos políticos, un dinero público que el presidente puede gastar sin control parlamentario y sobre el que Sonko pretende que haya mayor transparencia.
Senegal entra en el delirio político: el mismo partido que gobierna ejerce la oposición
El exprimer ministro Sonko, destituido el viernes pasado, es nombrado presidente del Parlamento para controlar la acción del Ejecutivo











