La plaza de Cibeles ya tiene seis árboles menos. Este martes, en medio del ajetreo que vive el entorno de la sede del Ayuntamiento de Madrid con la preparación de la visita del Papa, un movimiento raro llamó la atención de los transeúntes: operarios municipales, motosierras en mano, podaban las ramas de varios de los ejemplares de la explanada. No se trata de una tala, según las palabras textuales del consistorio, sino de un trasplante. “Se está procediendo a la retirada de seis árboles de la plaza de Cibeles de cara a la instalación del escenario con motivo de la visita del Papa del 6 al 9 de junio”, explica desde el Área de Urbanismo. El lunes fueron retirados los tres primeros y otros tres han tenido el mismo destino este martes. Según Urbanismo, los ejemplares podrían haber sufrido daños con la instalación del escenario para la misa multitudinaria que dará León XIV en Cibeles el domingo 7 de junio, por lo que ha sido necesario retirarlos. Los seis árboles retirados, aclaran, se trasladarán a viveros municipales y volverán en una fecha aún por determinar. “Cuando finalice la visita del Papa, se valorará si el tiempo es el adecuado para que su plantación prospere. Si no, se esperará al otoño”, ha asegurado un portavoz de Urbanismo.La explanada frente a la sede del Gobierno municipal es un entorno que ya carecía de arbolado, aunque el verdor que le falta se compensa con la línea verde que recorre el paseo del Prado y la calle de Alcalá. Los retirados flanqueaban la entrada del Palacio de Cibeles, que ahora se ha quedado solo con una decena de árboles de pequeño porte y varios alcorques vacíos. Sin embargo, el ayuntamiento asegura que, tras la retirada de estos ejemplares, incluso “estudiará instalar más arbolado en la plaza”.“Trasplantar árboles en estas fechas es como talarlos, y más con el calor que va a hacer”, ha criticado el concejal de Más Madrid José Luis Nieto en el pleno de este martes. Su intervención ha comenzado pidiendo explicaciones al delegado de Urbanismo, Borja Carabante, acerca de estas nuevas actuaciones. Más Madrid ha reclamado la paralización inmediata de los trabajos.El alcalde José Luis Martínez Almeida tiene fama de “arboricida”, como lo comenzaron a llamar en varios movimientos vecinales que han luchado por impedir la tala desenfrenada de árboles por toda la ciudad. Los ciudadanos temen a las obras municipales, entre otras cosas, porque saben que en cualquier momento pueden aparecer unos operarios con motosierras dispuestos a cargarse el arbolado.A modo de muestra, los vecinos de la plaza de Santa Ana, en el barrio de Las Letras, a quienes les prometieron que las obras que allí se llevaron a cabo no solo embellecerían el entorno, sino que permitirían colocar más árboles de los que ya había. Cuando se retiró el vallado, pudieron comprobar que la plaza se había convertido en un nuevo secarral de cemento al sol. También les pasó a los de Montecarmelo, donde se eliminaron varios árboles en la parcela donde se planea construir un cantón industrial.Algo similar ha ocurrido en el parque Quinta Fuente del Berro, donde los vecinos alertaron de que tuvieron que talar decenas de ejemplares, algunos de ellos de gran porte, para la colocación de la losa que recubrirá la M-30 a la altura del puente de Ventas. Y, antes que ellos, han sido los vecinos de Atocha o de Madrid Río los afectados por la motosierra del alcalde.