Actualizado a las 11:35h.

La moda de las paredes blancas parece llegar a su fin. Después de años apostando por el minimalismo, la pureza del ambiente y la versatilidad de los espacios, cada vez más gente pinta sus casas de un color 'sucio'. Los expertos en diseño de interiores están encantados con este giro en el gusto decorativo.

Borja Esteras lleva un tiempo animando a sus clientes a hacer este cambio. Él es arquitecto y CEO de Arquitalia y de Doimo Cucine España, y un detractor del blanco puro para las paredes. Así se lo contaba a Magdalena Piñero, de Diez Minutos.

«Pintar las paredes de blanco puro hace que muchas casas parezcan frías y sin personalidad», afirma. Las casas ya no buscan ser simplemente luminosas, sino transmitir personalidad, calidez y sensación de hogar, y ahí es donde el arquitecto cree que el blanco empieza a quedarse corto.

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