Paula Solanas AlfaroBarcelona 26/05/2026 10:30 Actualizado a 26/05/2026 10:39 “Europa necesita cambiar”. Esta es la premisa de la nota de opinión publicada este martes por el Cercle d’Economia, que marcará el eje central de su próxima Reunión Anual, organizada la semana que viene. Las jornadas de este año analizarán la autonomía estratégica de la Unión Europea (UE) ante los cambios geopolíticos y tecnológicos que amenazan su modelo de bienestar. El texto destaca que el espacio comunitario debe superar su fragmentación interna, construyendo “de verdad” el mercado único europeo, especialmente en sectores clave como las telecomunicaciones, la energía o las finanzas.“El mundo en el que el proyecto europeo se construyó —un mundo de alianzas estables, comercio abierto y confianza en las instituciones multilaterales— se está deshaciendo a una velocidad que habría parecido impensable hace apenas unos pocos años”, remarca la organización empresarial. En su nota, el Cercle avisa que EE.UU. y China están concentrando el control de las tecnologías que no solo transforman sectores, sino que alteran las normas de la competitividad global. “Europa es consumidora, no productora, de las tecnologías que están definiendo el futuro”, apuntan.Control tecnológico por parte de EE.UU. y ChinaPara alcanzar esta autonomía estratégica, el Cercle defiende que el Viejo Continente debe ser autosuficiente en “los ámbitos más básicos” como la defensa, la energía, la tecnología, las finanzas y la salud. Aun así, la entidad recuerda que Europa solo podrá tener un papel relevante en este mundo cambiante “si es económicamente fuerte, y solo será económicamente fuerte si es capaz de actuar como un actor geopolítico creíble”.Entre las herramientas para reposicionarse, el Cercle enumera el Reglamento de Aceleración Industrial (RAI), una iniciativa que está en proceso de aprobación para aumentar el peso de la industria europea desde el 14% actual al 20% del PIB en el 2035. Este mecanismo prevé ayudas públicas, aranceles puntuales a las importaciones, así como un control más estricto sobre las inversiones extranjeras en sectores sensibles.Sobre las oportunidades para España y Catalunya en este contexto, la nota del Cercle también remarca algunos activos como las energías renovables, el despliegue avanzado de la fibra óptica y el 5G, los hubs digitales, la potencia del sector biotecnológico y farmacéutico o la creciente industria de la defensa. Sin embargo, la organización urge a abordar carencias como el bajo peso en la economía de algunos sectores que son tractores de la transformación tecnológica y el menor nivel de productividad en comparación con otros competidores europeos. Algo que “obliga a muchos sectores a competir fundamentalmente en costes laborales”, añade.Periodista de Economía en La Vanguardia. Antes trabajó durante diez años en la misma sección en el Diari Ara. Es autora del libro 'El club de los unicornios' (Península, 2023).