Tras nueve semanas de aventura, los aspirantes de MasterChef 14 se enfrentaron a “la prueba más complicada desde que llegaron, al tener que replicar un plato sin verlo ni catado”.

Después, Pepe, Jordi y Marta les enfrentaron por equipos escogiendo a los mejores “los sobrados”, contra los peores “los mantas”. Lo que intensificó la animadversión de los aspirantes por Javier, que todos rezaban por que se convirtiera en el expulsado.

Sin embargo, la última prueba con gastronomía coreana acabó con la marcha de uno de los más queridos.

La prueba más complicada con el triunfo de dos enemigos

Los aspirantes hallaron las cocinas con cuatro filas, cuatro cajas misteriosas en cada una, y unos auriculares. El reto consistió en reproducir un plato del chef Toño Pérez, sin verlo y sin disponer de la receta, guiándose únicamente por las indicaciones del crítico gastronómico Borja Beneyto.