El hospital de Bellvitge ha reducido de dos años a seis meses el plazo de diagnóstico de la fibrosis pulmonar gracias a un circuito rápido con los centros de asistencia primaria. Este modelo, extensible a todo el sistema sanitario, evita el deterioro de la función pulmonar y permite más opciones terapéuticas.Tos seca y persistente y dificultad para respirar, especialmente durante los esfuerzos físicos, son dos de los síntomas más evidentes de la fibrosis pulmonar, una enfermedad crónica que en España afecta a 33 personas (20 hombres y 13 mujeres) por cada 100.000 habitantes.La supervivencia media en la fibrosis pulmonar si tratamiento oscila entre 2 y 5 añosEl problema es que estos primeros síntomas suelen confundirse con otros problemas respiratorios más frecuentes, circunstancia que retrasa el diagnóstico de la fibrosis, que provoca una cicatrización progresiva del pulmón que va dificultando la oxigenación de la sangre y la correcta ventilación.A medida que avanza la enfermedad crece la sensación de ahogo y el paciente se va deteriorando hasta requerir, en última instancia, un trasplante de pulmón, la única opción curativa. Sin tratamiento, el periodo de supervivencia medio oscila entre dos y cinco años.Investigadoras en neumología del Idibell BHUIdentificar la enfermedad para poder iniciar un tratamiento temprano es fundamental. “Diagnosticar pronto significa cambiar la trayectoria de la enfermedad”, afirma Maria Molina, jefa de la unidad funcional de intersticio pulmonar de Bellvitge y del grupo de investigación en neumología del Idibell. “Un diagnóstico precoz nos permite intervenir en fases más tratables y mejora la calidad y la esperanza de vida de las personas atendidas”, agrega.En busca de modelos para adelantar el diagnóstico en lo posible, los investigadores han ideado y puesto a prueba un circuito rápido de derivación de pacientes desde los centros de asistencia primaria hasta la unidad especializada del hospital de Bellvitge. De esta manera se ha reducido desde casi dos años a seis meses el tiempo de diagnóstico de la fibrosis pulmonar.Lee tambiénLos resultados han sido publicados en npj Primary Care Respiratory Medecine, una revista del grupo Nature. Según explica a La Vanguardia la neumóloga Lupe Bermudo, el modelo de coordinación entre niveles asistenciales mejora significativamente el pronóstico de los pacientes.En este sentido, la supervivencia libre de trasplante a los 7 años aumenta un 14%, del 43,6% de las personas derivadas por el circuito habitual al 57,1% del circuito rápido. Asimismo, los pacientes derivados de manera preferente llegan a la unidad especializada con mejor capacidad pulmonar (89,6% frente al 76,1%), circunstancia que facilita iniciar antes tratamientos antifibróticos y mejorar el pronóstico.Los investigadores aseguran que el nuevo modelo es extensible al resto de los hospitales de referencia“Es una enfermedad poco conocida y muchos médicos confunden sus síntomas porque son muy poco específicos y coinciden con los de otras patologías mucho más extendidas”. Este es el punto de partida del trabajo de Bellvitge, apunta la doctora Bermudo: “Intentamos que los médicos de la atención primaria pensaran en la posibilidad de la fibrosis pulmonar”.Los especialistas del hospital ofrecieron formación a un profesional de cada uno de los diez CAP que dependen de Bellvitge para identificar signos de alerta, se estableció una coordinación directa entre radiología y la unidad de intersticio pulmonar y un sistema de derivación preferente a través de un canal específico. La primera visita hospitalaria debía llevarse a cabo en menos de un mes.Imagen aérea del hospital de Bellvitge ACNEl estudio ha realizado un seguimiento de al menos 5 años de 726 personas derivadas entre el 2012 y el 2015. Entre ellas, 112 fueron identificadas y rediradas directamente desde la Atención Primaria a través del circuito rápido.Según Lupe Bermudo, el modelo es perfectamente replicable por parte de los otros hospitales de referencia catalanes. Solo se requiere, afirma, la voluntad del centro hospitalario y de los centros de atención primaria, y la coordinación entre ambos estamentos. Los resultados, sostiene la investigación de Bellvitge, bien merecen dar el paso.