Inmaculada Tapia |

Madrid (EFE).- Hace tiempo que el ‘nude’ dejó de ser el tono invisible de la ropa interior, el ideal para evitar transparencias incómodas con prendas de tejidos vaporosos y ligeros. Ahora, vestidos y blusas, bañadores o laca de uñas se rinden a un color que se mimetiza, pero también realza el tono de la piel.

´Nude’ se traduce por ‘desnudo’ y es denominado también color piel o maquillaje, en ocasiones se desliza encubierto hacia un rosa palo, un neutro que realza el broceado, del que es incondicional en las alfombras rojas Emma Stone, y que en el Festival de Cannes han lucido Riley Keough, Bárbara Lennie y, mucho más informal, la modelo india Bhavitha Mandava en la gala Met.

Desde que Marilyn Monroe cantó el célebre ‘Cumpleaños feliz’ (1962) al presidente John F. Kennedy enfundada en un vestido ‘nude’, de tirantes y espalda descubierta, cuajado de 2.500 cristales, del diseñador francés Jean Louis, el ‘nude’ trascendió de color sutil a delicadeza insinuante, ya que con la potencia de los focos la actriz, para algunos, parecía ir desnuda.

En la actualidad, especialmente en alta costura, pero también en colecciones crucero como la última que ha presentado Chanel en Biarritz, el ‘nude’ ha sido protagonista en conjuntos de suéter y falda de punto de signo marinero como el que ha lucido la actriz franco-rumana Anamaria Vartolomei en el Festival de Cannes; pero también en sugerentes ‘bodies’ con cuello ‘halter’ o vestidos con un doble falda y pañuelo en la cintura.