19 fotos Jacky Muniello Un habitante de una de las zonas afectadas por el crimen organizado muestra en su mano un casquillo percutido tras los ataques armados registrados a principios de mayo.JACKY MUNIELLODe acuerdo con los testimonios de las comunidades, un grupo de hombres armados protagonizó el ataque con armas de alto calibre y drones cargados con explosivos dirigidos contra viviendas. Eso provocó en el desplazamientos de los habitantes por el miedo.JACKY MUNIELLOVarios niños dibujan cómo era su comunidad antes de verse forzados a irse de sus casas, en Alcozacán, Guerrero, el 23 de mayo.JACKY MUNIELLOAnte la urgencia de la evacuación nocturna, los habitantes se vieron obligados a abandonar a sus animales y pertenencias.JACKY MUNIELLOPobladores de comunidades ayudan a desatar a los animales para que puedan sobrevivir buscando alimento en Tula, Guerrero.JACKY MUNIELLOEn Tula, el olor a descomposición marca el paisaje: decenas de animales murieron atrapados dentro de las casas quemadas por el grupo criminal.JACKY MUNIELLOLas comunidades desplazadas acusan de omisiones al Gobierno federal y estatal, ante los ataques de Los Ardillos en la región.JACKY MUNIELLO“Los pueblos de la Montaña Baja de Guerrero decimos ¡ya basta de tanto dolor y de tanta muerte!”, señala un manifiesto emitido por el Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata.JACKY MUNIELLOCasquillos de bala percutidos en medio de cosechas de campesinos perdidas ante el desplazamiento forzado en Tula, Guerrero.JACKY MUNIELLOLa señora Ana (en la imagen) regresa brevemente a su hogar tras el desplazamiento bajo resguardo de una misión civil a cargo de la Guardia Nacional y Policía Estatal. Ante los ataques, la mujer tuvo que caminar, junto a su hermana, durante más de nueve horas en la oscuridad, esquivando comunidades sitiadas para salvar sus vidas.JACKY MUNIELLOLa vivienda de la señora Ana después de la irrupción y quema de viviendas atribuidas al grupo criminal.JACKY MUNIELLOCientos de animales permanecen en estado de hambruna en las calles de Tula. JACKY MUNIELLOOrganizaciones indígenas estiman que más de 1.000 personas permanecen desplazadas de las comunidades de la montaña baja de Guerrero tras las acciones violentas de Los Ardillos.JACKY MUNIELLOEl Gobierno federal asegura que el número de desplazados por el crimen organizado solo es de 90 afectados.JACKY MUNIELLOUn impacto de bala en una ventana de la casa de Ana en Tula, el 22 de mayo.JACKY MUNIELLOUn vehículo calcinado en el ataque de grupos delictivos como parte de la disputa territorial en Alcozacán, Guerrero.JACKY MUNIELLOSe estima que más de 1.000 elementos de seguridad han sido desplegados en las comunidades de Chilapa, Guerrero, para garantizar la seguridad de los habitantes desplazados.JACKY MUNIELLOLas autoridades permitieron, apenas durante unas horas, que que los pobladores revisaran sus pertenencias y alimentaran a sus animales durante una misión civil de regreso temporal a las comunidades desplazadas el 22 de mayo.JACKY MUNIELLOTres policías de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores murieron durante la incursión del grupo delincuencial Los Ardillos en poblados del municipio de Chilapa de Álvarez.JACKY MUNIELLO
Así vive la montaña de Guerrero bajo el asedio de Los Ardillos
La Comisión de los Pueblos Indígenas, la Policía Comunitaria y miembros de la Misión de Observación de la Sexta denuncian el abandono institucional y el riesgo permanente que impone el grupo delictivo en la región y que ha forzado el desplazamiento de las comunidades













