Chilpancingo.— La comunidad de Teticic, en el municipio de Olinalá, es el nuevo epicentro de la violencia en la región de la Montaña. La madrugada de este jueves, en la entrada principal fue dejada una camioneta tipo estaquitas, con seis cadáveres desmembrados. Desde la noche del miércoles, los pobladores de Teticic y de la comunidad vecina, Tecorrales, alertaron a través de las redes sociales que un grupo armado había entrado a su pueblo. Denunciaron que los armados se metieron a varias viviendas, mientras que otras las atacaron a tiros y con drones. También denunciaron que se estaban llevando a algunos de sus pobladores. En la madrugada el terror de materializó: en el camino principal de la comunidad fue dejada una camioneta de redilas con seis cadáveres de hombres desmembrados y decapitados. La irrupción de este grupo —o tal vez otro, porque no se sabe ante el silencio profundo de las autoridades— no es la primera. El 1 de abril entró a Teticic, fueron a una vivienda y asesinaron a tiros a dos hombres. Eran las 10 de la noche. En la comunidad había mucha tensión. Un día antes, el 31 de marzo, tres hombres, el abuelo y dos de sus nietos, fueron privados de la libertad. Luego, el 30, cerca de ahí, en la carretera Olinalá-Cualac, dejaron esparcidos siete cadáveres desmembrados a plena luz del día. Eran 10 bolsas de plástico y costales llenos de restos humanos. El abuelo y sus dos nietos fueron hallados el 2 de abril: los tres estaban muertos en la batea de una camioneta en la comunidad de Papalutla, sobre la carretera Olinalá-Paso Morelos. El 1 de mayo pasado, en esa misma carretera que conecta Papalutla con Olinalá, fue hallado otro cadáver desmembrado. En tanto, la mañana del 11 de mayo, en la carretera Olinalá-Temalacatzingo, fueron esparcidos seis cadáveres desmembrados. La escena fue similar a la del 30 de marzo: unas 10 bolsas de plástico estaban cruzadas en la carretera con los cadáveres descuartizados. Ese mismo 11 de mayo, no muy lejos de ahí, sobre la carretera Chilapa-Tlapa, fueron hallados los cadáveres de cuatro hombres. Todos tenían signos de impacto de bala. De toda esta racha sangrienta ninguna autoridad ha informado nada, se desconoce la identidad de las personas asesinadas, los móviles y mucho menos se sabe de los responsables. El alcalde de Olinalá, el priista Manuel Sánchez Rosendo, ha guardado silencio de toda la violencia que sucede en su municipio. Sánchez Rosendo fue detenido en 2004 por los delitos de delincuencia organizada y secuestro; fue absuelto por un juez federal en mayo de 2016. De acuerdo con informes de la Fiscalía General del Estado (FGE), en la región de la Montaña también opera la organización criminal Los Ardillos, que en las últimas semanas ha estado en el ojo público por su incursión a pueblos nahuas de Chilapa.Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.