Mientras el Gobierno de José Antonio Kast intenta mejorar la criticada gestión en seguridad, un flanco que se profundiza para el Ejecutivo es lo que está ocurriendo en el área de salud. La indignación por el recorte de 413.000 millones de pesos (unos 460 millones de dólares) al ministerio de Salud, equivalente al 2,5% del presupuesto de la cartera, ha aumentado en los gremios de la salud y los parlamentarios de la oposición, que han solicitado este lunes retrotraerlo por su impacto en el bolsillo de 80 hospitales y la atención primaria. Alcaldes de todos los sectores políticos también se han quejado de la medida impuesta a un sistema ya asfixiado y la ciudadanía ha comenzado a mostrar su preocupación. Las prioridades de los chilenos ahora son mejorar la seguridad, con un 30% (nueve puntos más que hace un mes) y, en segundo lugar -desplazando la creación de empleo y reactivar la economía-, mejorar la salud pública y acortar las listas de espera, con un 18% (cuatro puntos más que la última medición), según la encuesta Criteria del domingo.La oposición pide que Salud quede fuera del ajuste presupuestario mandatado por el ministerio de Hacienda, como se hizo con Seguridad, al tratarse de un tema especialmente sensible para la ciudadania. Tras una reunión entre líderes de la izquierda y organizaciones de trabajadores de la salud, la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, cuestionó este lunes “las rebajas que han sufrido más de 80 hospitales a lo largo de Chile” y acusó “indolencia de parte del ministro de Hacienda”. Karen Palma, vicepresidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios de la Salud, sostuvo que los pacientes del sistema público “ya están viendo cómo el recorte presupuestario afecta en su vida cotidiana”, y que las organizaciones, respaldadas por el Colegio Médico y agrupaciones de usuarios, exigen el término de los recortes en atención primaria y hospitales.Desde el ministerio de Salud han defendido que, en promedio, los ajustes representan un 1,1% de los recursos operacionales de los hospitales y 0,5% en la atención primaria, “manteniéndose intacta la entrega de medicamentos, la estrategia de Atención Primaria de Salud Universal (APS) y el fortalecimiento de la red pública”. La ministra de la cartera, May Chomalí, sostuvo una reunión esta tarde con representantes de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) -los alcaldes han sido de los más críticos porque parte del sistema público de salud funciona bajo su administración- y defendió que en el ministerio son “APS lovers”. “Entiendo sus preocupaciones sobre el financiamiento y las noticias a veces no tan buenas que les hemos entregado. Pero van a ser convocados a dos mesas técnicas, uno para que revisemos la APS Universal y otro para cuando estemos discutiendo el Presupuesto 2027”, le aseguró a los líderes comunales. Debido a las necesidades del sector, el ministerio de Salud fue una de las pocas carteras que tuvo un aumento de presupuesto para este año, de un 5,7%, aprobado por el Congreso en el ocaso de la Administración del izquierdista Gabriel Boric. El pasado miércoles, la Comisión de Salud del Senado rechazó de manera unánime el recorte advirtiendo que “no había razón para pensar” que no afectaría a la ciudadanía. En la sesión, representantes de organizaciones gremiales levantaron sus inquietudes sobre cómo la rebaja afectará el funcionamiento de hospitales, la atención primaria y la reducción de listas de espera. El presidente de la instancia, el senador socialista Juan Luis Castro, calificó la medida como “una imposición de carácter doctrinaria, ideológica” para “achicar el Estado en donde es más sensible la población, la salud”. La comisión citó al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a la ministra Chomali y a autoridades de la Dirección de Presupuestos el 4 de junio para evaluar la viabilidad del ajuste presupuestario.Consultado sobre los reparos a la medida y en medio de la incertidumbre generada, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, dijo a mediados de mes que “a veces, uno con menos recursos, hace más”, y derivó la responsabilidad al ministerio de Salud. “Cuando hay un estrés económico es cuando efectivamente nos preocupamos de mirar en qué estamos gastando”, señaló la ministra Chomalí, “y eso es lo que le estamos pidiendo a los directores de servicio y a los directores de hospitales. No vamos a dejar de operar ni atender a los pacientes, ni vamos a dejar de hospitalizar las necesidades que tengan de hospitalización”, añadió en T13 Radio. En una serie de comunicados, el ministerio ha defendido que los ajustes apuntan principalmente a mejorar la eficiencia en gestión, reducir gastos innecesarios, fortalecer compras centralizadas y optimizar el uso de recursos públicos, “sin afectar la atención directa de las personas”. Los argumentos no han convencido a la oposición, pero tampoco a representantes de Chile Vamos, la coalición de derecha tradicional. El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) y alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, de Renovación Nacional, alertó que ya en los fondos para este año “no quedó presupuesto para infraestructura en los Centros de Salud Familiar, ni en las postas rurales, ni en ninguna parte”. Por su parte, el diputado UDI, Omar Sabat, representante de la sureña región de Los Ríos, advirtió que no se va a quedar callado. “Estamos profundamente preocupados. Estamos hablando del derecho de los chilenos a recibir una atención digna y oportuna. Un recorte de esta magnitud puede transformarse en una grave crisis financiera y sanitaria para nuestros hospitales”, planteó. El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, dijo la semana pasada en el Congreso que la meta del ministerio es “estabilizar” la deuda histórica del sector (dos billones de pesos, unos 2.200 millones de dólares) en un plazo de tres años: “Ya hemos logrado en este mes una mejora en la eficiencia que se traduce en 8.000 millones de pesos (unos 9 millones de dólares”. Pero tras su exposición, los gremios representados por el Colegio Médico (Colmed), la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam), entre otros, insistieron en que se elimine el recorte y solicitaron que el ministro de Hacienda que explique qué quiso decir con “hacer más con menos”.
Los recortes en salud pública abren un nuevo frente al Gobierno de Kast
Alcaldes de todos los sectores políticos y profesionales de la salud critican el ajuste del 2,5% al presupuesto del ministerio













