Si hubo una historia que enganchó a los espectadores de Yellowstone, el drama familiar con ambientación de western que durante cinco temporadas protagonizó Kevin Costner (antes de abandonarlo en la última tanda de episodios), esa fue la de Beth Dutton y Rip Wheeler. Ella es la hija del dueño del rancho. Él es el leal capataz, casi uno más de la familia. Dos personajes heridos y violentos que encuentran refugio y consuelo en el otro. El éxito de Yellowstone fue tal que desencadenó varias precuelas para contar las generaciones anteriores que habitaron esas tierras y, tras su final, ramificaciones que siguen las andanzas de algunos personajes. Tras la gran acogida que ha tenido en la televisión en abierto Marshals: Una historia de Yellowstone, centrada en Kayce Dutton y que en España se puede ver en SkyShowtime, ahora es el turno de que continúe la historia del matrimonio formado por Beth y Rip con Rancho Dutton (también en SkyShowtime). “Todo es diferente comparado con Yellowstone. Siento que es nuestro momento, el de Beth y Rip, para encontrar su propio pequeño rancho donde ganarse la vida, tener algo de calma y averiguar quiénes son después de haber perdido todo varias veces. Solo quieren cuidar del otro y de Carter”, dice la actriz Kelly Reilly, Beth Dutton en la ficción, refiriéndose al joven que la pareja acogió como si de un hijo se tratara y que ahora es un adolescente con sus propias tramas. En Rancho Dutton, efectivamente, Beth y Rip tendrán que empezar de cero una vez más. Un incendio les obligará a dejar toda su vida atrás y mudarse de Montana a Texas. En este nuevo entorno encontrarán aliados, como el experimentado veterinario que interpreta Ed Harris, y rivales, como la ranchera a la que da vida Annette Bening, los dos principales fichajes de la nueva producción. La continuación del universo de Yellowstone de la mano de los personajes de Beth y Rip parecía natural, y aun así, sus protagonistas dudaron si sería una buena decisión. “Somos muy protectores con estos personajes que hemos interpretado durante casi 10 años”, dice Reilly en una entrevista por videollamada a principios de mayo. “El final de Yellowstone fue perfecto, y teníamos muy claro que, si íbamos a seguir, tenía que ser con un nuevo comienzo, que no era una continuación”. En su afán por proteger a los personajes y el legado de la serie, tanto Kelly Reilly como Cole Hauser, los dos protagonistas, no solo encabezan el reparto, también son productores ejecutivos. “Se nos permitió estar desde la semilla con Chad Feehan [showrunner de esta primera temporada] y los guionistas y entender en qué dirección iría la historia. Era un reto para nosotros, te tienes que poner otro sombrero. Como actor, solo te centras en estar delante de la cámara. Ser productor ejecutivo te obliga a verlo desde el exterior”, reflexiona Hauser. “Te tienes que preocupar por la serie entera. Durante años, yo solo he pensado en Beth”, continúa Reilly. “Ahora somos voces creativas y podemos preguntar qué pasa con esto o decir qué pensamos de lo otro. Nadie conoce mejor a estos personajes que nosotros, aparte de Taylor Sheridan [creador del universo de Yellowstone]. Así que somos una buena fuente de información para los guionistas”. Ambos actores dan todo el crédito del éxito de este mundo de cowboys al guionista y productor Taylor Sheridan, responsable de otros títulos televisivos como Tulsa King, Lioness, Mayor of Kingstown, Landman o la reciente The Madison. Muestran, sin embargo, más dudas cuando se les pregunta por el motivo de que dos personajes tan imperfectos como Beth y Rip se hayan ganado el cariño de los espectadores. “Creo que se les quiere por las aristas que tienen. A la gente le encanta su historia de amor, llena de capas”, comienza a responder Reilly. “La gente se siente identificada con ellos y se siente casi parte de su historia porque son seres defectuosos”, continúa Hauser. “Tienen una gran resiliencia y fortaleza, y una brújula moral interna, porque lo que hacen lo hacen de forma desinteresada. Si ves Yellowstone, Beth nunca hace las cosas para ella. En la primera temporada, dice, refiriéndose a su padre: ‘si él muriera mañana, yo vendería este sitio al [hotel] Four Seasons y nadaría largos en la piscina’. Nunca olvidaré esa frase. Ella hace todo por amor a su padre, no quiere nada de eso para ella. Luego se da cuenta de que es una parte importante del rancho y que es parte de ella”, completa Reilly.Si misterioso es el cariño de los espectadores por Rip y Beth, más aún es el éxito fuera de Estados Unidos de una serie sobre un rancho en la América profunda. Cole Hauser detalla cómo fue su expansión: “Yellowstone empezó siendo una serie muy popular en el centro de Estados Unidos, luego fue creciendo su seguimiento hacia las costas, hacia Nueva York y California. Y luego se expandió más allá, a Europa, América Latina y Australia. Sus responsables fueron creando cada año nuevas historias y pudieron explorar los personajes y contaron sus pasados. Esto ha tocado la fibra sensible no solo en Estados Unidos, también en el resto del mundo”. El universo de Yellowstone ha contado en su reparto con grandes nombres del cine. Si Kevin Costner era el principal reclamo de la serie madre, Harrison Ford y Helen Mirren fueron los protagonistas de 1923 y Sam Elliott encabezaba otra de las precuelas, 1883. Ahora, Annette Bening y Ed Harris se suman a la lista de estrellas que han poblado este mundo de sombreros vaqueros. “Yo he sido fan de Annette Bening desde siempre. Recuerdo mi primer día grabando con ella, yo estaba un poco nerviosa, honestamente, un poco retraída, y ella también. Las dos estábamos dando vueltas alrededor de la otra hasta que encontramos nuestro ritmo”, relata Keilly. Continúa Hauser: “Annette es tan dinámica… Hasta que no estás con ella en escena delante de la cámara no entiendes cuánto ama actuar. Creo que es algo raro en estos días, especialmente entre los actores jóvenes. Ella lleva ahí durante mucho tiempo, y también Ed Harris, y ves estas ganas de jugar en ellos. Nunca hacen lo mismo dos veces, siempre vas a encontrar algo nuevo. Como actor, te hace sentir vivo”.