Estación Almudena Grandes-Atocha, Madrid. En el tren que se dirige a Córdoba, puntual, para más señas, van subiendo en un orden irregular un filósofo de 86 años, una escritora de fantasía romántica de 29 primaveras, un premio Planeta, varios escritores best-sellers, algunos nombres muy premiados, un maestro en novela negra... Un elenco no elegido al azar.Son una docena de pesos pesados de las letras, que la División Editorial del Grupo Planeta y la organización de la Feria del Libro de Madrid, que comienza este viernes 29 en el parque de El Retiro, trasladan a la ciudad andaluza para cimentar fuera de su entorno natural la pasión lectora, en un año, es de rigor recordarlo, en que el tren ha sufrido una de sus mayores crisis de credibilidad y seguridad como medio de transporte.Este lunes 25 de mayo, sin embargo, el convoy que lleva pintadas para la ocasión las portadas de los autores que viajan en su interior sale en hora y dicharachero, será por la 'orquesta' que conforman los escritores invitados a este periplo y la prensa acompañante. De la B a la V, estos son los viajeros que se han embarcado en una aventura de menos de 24 horas, todos, amantes de este medio de locomoción donde no pocos han escrito y escribirán sus siguientes libros. Bendito 'vagón del silencio', acuerdan justo en medio de una jornada en que el ruido invade el aire y la palabra.Ángela Banzas, finalista del Planeta 2025 con Cuando el viento hable; Jesús Carrasco, autor de El detalle; Raquel Díaz Reguera, escritora de juvenil e infantil, con El caos de Beca; la médica Odile Fernández, con El poder de la suplementación; Juan Gómez Bárcena, quien ha publicado Abril o nunca; Nerea Llanes, la más joven de la expedición con 8 novelas y el éxito Flor de sangre; Manel Loureiro, que tiene aún entre las manos el calor reciente de Antes de que todo cambie; el pensador y profesor José Antonio Marina, que este martes publica su nuevo libro La vacuna contra las adicciones; Pedro Simón y su removedora novela Lo inesperado; Rafael Tarradas Bultó, que prepara título después de La protegida; Juan del Val, premio Planeta 2025; y Antonio Valenzuela, firmante de Vida nootrópica. No pasen lista, estaban todos.La cuarta edición de El Tren de la Cultura ha viajado a Córdoba, la ciudad (en plena feria propia, con claveles y mantones rondando bajo un calor impenitente) donde resuenan los nombres de Séneca, Aberroes y, por supuesto, Antonio Gala. Un marco en donde durante siglos convivieron y dialogaron tradiciones, lenguas y saberes que marcaron el futuro de Europa. Hasta allí se ha desplazado esta diversa expedición de escritores, para vehicular el efecto que tiene transportar la cultura, igual que se mueven las emociones entre individuos.Francisco Moreno, presidente de la Fundación Antonio Gala, ha recordado el papel que el escritor, dramaturgo y poeta cordobés, fallecido en 2023, tuvo en su propia ciudad, un profeta convertido en mecenas cuyo legado ha servido para permitir que una veintena de residencias a artistas puedan crear durante ocho meses al amparo de su protección y de su espíritu generoso. Gala se empeñó hasta la obstinación en crear este espacio, que en pocos meses cumplirá 25 años de andanzas.En ese hermoso edificio, situado en la Judería cordobesa, donde se ha representado la unidad entre urbes gracias al peso de los libros, yace la tumba de Gala, también su enorme y valiosa biblioteca, incluso los fascinantes restos de una muralla de ciudad romana. Decenas de fotografías y pinturas de Antonio Gala evocan asimismo que su presencia continúa latiendo tres años después de su desaparición.La directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, subrayó allí, en su casa, la importancia que Gala ha tenido sucesivamente en este certamen. Hasta poco antes del final de su vida, el autor de La pasión turca, El manuscrito carmesí, Más allá del jardín, Poesía de lo irremediable, La truhana, Los bellos durmientes... fue el rey de las ventas, indiscutible e indiscutido, el nombre que el boca a boca transportaba entre árboles y casetas. Hasta el punto de que la dirección del certamen, para evitar recelos y comparaciones malintencionadas, suprimió informar al final sobre cuál era el autor más vendido. De hecho, en la actualidad, la Feria solo habla en su balance general de los libros más solicitados. Casi, casi un homenaje a la figura no olvidada de Antonio Gala, más en tiempos de manifestaciones populares como la que se avecina en pocos días.El escritor Juan Gómez Bárcena fue uno de los autores que en su juventud realizó una estancia en esa fundación, de la que nació en parte su libro Lo demás es aire. El escritor leyó un poema de Gala en el convento auditorio de la fundación, Viene y se va, que retrata la fugacidad, la alegría y la melancolía de un amor pasajero.Con esta iniciativa, patrocinada por Renfe, el Tren de la Cultura consolida su vocación de tender puentes, y reivindica además el viaje como una forma sostenible y humanista de conectar ciudades, ideas y personas. Esto es lo que han dicho algunos de los ilustres viajeros respecto a la inspiración y el tren:Ángela Banzas: "Subir a este tren con destino a Córdoba supone para mí un viaje no solo en el espacio, sino también en el tiempo. A esa época en la que su poder como centro cultural a nivel mundial era indiscutible, por su biblioteca, sus letras, por ser la cuna de un gran pensador estoico como fue Séneca".Juan Gómez Bárcena: "Ser escritor de promoción es encontrar en los trenes una segunda casa: ese lugar en el que repasas las notas de la charla que estás a punto de dar o en la que incluso escribes los primeros capítulos de tu próxima novela".José Antonio Marina: "Es sorprendente lo que la aparición del tren supuso como enorme esperanza de que iba a resolver los problemas nacionales e internacionales al ponernos en contacto a todos. Además, durante mi infancia nos hicieron aprender de memoria un poema de Campoamor que se llamaba El tren exprés. Con lo cual, el tren además tiene un componente poético infantil, en mi caso".Pedro Simón: "Leer y viajar son dos formas de desbrozar el mundo, de aprender a escuchar, de subrayar el porvenir".Raquel Díaz Reguera: "Trenes y libros… Podrían encabezar mi lista de deseos… Acaso podrían también ser palabras sinónimas… Las dos me llevan de viaje… Al infinito, al mar, a casa".Juan del Val: "Parte de Vera, una historia de amor, el libro que me ha dado el Planeta y además me ha hecho viajar en la gira en tren; en parte lo escribí en él, en muchos ratos de calma".