Hay un camión que recorre el país: el de Joan Manuel Pardo y Santiago Luis, una dupla que con su banda Camionero parece venir acelerando desde antes del 2001 al presente para traer elementos rockeros que quedaron enterrados post Cromañón. La banda suena rockera, fina, no teme perder seguidores citando el Manifiesto Comunista en sus álbumes o vistiendo remeras que demandan “Juicio y castigo” a los responsables de la última dictadura militar. El pasado fin de semana tuvieron dos sold out en el Teatro Flores (CABA) y ahora comienzan una gira por el país en la que llevan su nuevo disco Pruebas de Contacto a distintos escenarios del noroeste argentino y Córdoba. Camionero en el Teatro Flores (Foto: Diego Homez) La experiencia de verlos en vivo potencia la experiencia “camionera”, si bien sus discos suenan muy bien, la adrenalina con el público es magnética. Verlos en Flores fue volver a sentir que ir a ver una banda no se reduce a una historia para postear en Instagram -eso no quita que lo hayamos hecho-, allí se gestaba comunidad. Que cantaran “el que no salta votó a Milei”, no es tan único, ocurre en varios conciertos de artistas considerados “progres”, pero que se clame por “la unidad de los trabajadores y al que no le gusta, se jode, se jode”, es un poco más inusual.
Con Camionero “se vino el zurdaje” al rock: la banda de Joan Manuel Pardo y Santiago Luis arrasa el individualismo
El pasado fin de semana la banda presentó su último álbum, “Pruebas de contacto” con dos sold out en el Teatro Flores. Presenciar sus shows es atestiguar una propuesta que parecía bastante extinta post Cromañón: rock potente, letras comprometidas, remeras combativas y autogestión.













