Una técnica que sigue vigente en Chordeleg, donde artesanos se inspiran en la naturaleza para crear obras de arte atemporal. 25 de mayo, 2026 - 10h00La rica biodiversidad de la naturaleza del Austro ecuatoriano, con orquídeas, hojas, flores y más, es la fuente inagotable de inspiración para Senén Villa, uno de los fundadores de Shema Joyería, quien aprendió la técnica de la filigrana a los 15 años en el taller de su familia. Con el tiempo perfeccionó su habilidad y comenzó a trabajar de manera independiente. Junto con su esposa, Mariela Zúñiga, han desarrollado una línea de joyas que destacan por su originalidad y calidad, convirtiendo cada pieza en una obra de arte atemporal. “Rescatamos la técnica ancestral de la filigrana, patrimonio cultural de nuestro cantón, Chordeleg, y la fusionamos con la belleza natural para crear piezas únicas y auténticas. El objetivo es preservarla, en señándola a futuras generaciones para que siga viva y sea un legado para nuestra comunidad”, dicen los artesanos, quienes se diferencian por innovar: “Pintamos cada joya a mano para incorporar colores vibrantes y detalles únicos. Este toque especial asegura que cada pieza sea tan única como quien la lleva”. (I)
Filigrana: pasión y creatividad que dan vida a piezas únicas
Una técnica que sigue vigente en Chordeleg, donde artesanos se inspiran en la naturaleza para crear obras de arte atemporal.











