En el primer trimestre judicial del año, en CABA se abrieron en la justicia comercial porteña 92 procesos concursales (Rawpixel)La apertura de concursos preventivos de acreedores se disparó 130% en 2025 solamente en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los datos preliminares de 2026 muestran que el fenómeno se acentuó y que este año las empresas concursadas en CABA podrían “romper el récord que se alcanzó en pandemia”, según un informe de Industriales Pymes Argentinos (IPA).El documento puntualizó que, según datos de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante 2025 se registró la apertura de 190 concursos preventivos, contra 82 en el año 2023, lo que representa un incremento del 131,71%. La entidad advirtió que “la inercia destructiva empeoró en el arranque de 2026″: durante el primer trimestre judicial de ese año, es decir, entre febrero y abril, se abrieron 92 procesos concursales en la jurisdicción porteña.PUBLICIDADEl informe remarcó que esa cifra ya refleja más concursos que los registrados durante los años 2021 a 2024 respecto de cada año completo. En 2020, durante el pico de la pandemia, se ejecutaron 106 concursos preventivos de crisis, en contraste con los 190 del año pasado o con los 92 en solamente un trimestre de este año.Desde IPA alertaron sobre “el inminente colapso judicial y productivo del sector manufacturero”. Afirmaron que “la actual coyuntura empresarial se caracteriza por el cierre de 24.437 empresas entre noviembre de 2023 y principios de 2026” y que las consecuencias sociales de esta extinción de unidades productivas son dramáticas, ya que 327.813 trabajadores perdieron la cobertura del sistema de riesgos del trabajo.PUBLICIDADEl informe de IPA advirtió que la contracción productiva desencadenó un grave proceso de desinversión, el cual se cristalizó mediante la pérdida neta de la inversión extranjera directa en el sector, arrojando un saldo negativo que resulta histórico y sin precedentes, la primera vez en 22 años. Frente a la crisis, “importantes firmas multinacionales abandonaron el país”, mientras que otras empresas locales buscaron sobrevivir transformando su matriz productiva.El documento señaló que, ante la imposibilidad patrimonial que empuja a las pymes a un “fatal resultado falencial”, se registró una pérdida incalculable de capital con bienes de uso inactivos y se alcanzó una capacidad ociosa del 40,2%. Destacó que lo más trágico del cierre de fábricas es la pérdida de la fuente de trabajo, directa e indirecta, y la afectación negativa a los stakeholders y al entorno de las empresas.PUBLICIDADEn 2025 se abrieron 190 concursos preventivos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según el informe de IPA