El alemán F. H. B., conocido bajo el alias falso de Jessie Marsson, será juzgado en unos días en la Audiencia Provincial de Valencia por dos presuntos delitos de agresión sexual a menores, según ha publicado el diario Levante. La acusación particular reclama 22 años de cárcel. La Fiscalía pide 15.Un personaje construido sobre una identidad falsaMarsson se presentó durante años como un rescatador de niños víctimas de explotación sexual. Su relato lo situaba como superviviente de redes de abusos rituales. Nada era cierto. Ni su nombre.El acusado, de 50 años, se movió en círculos conspirativos, negacionistas y de extrema derecha. Se hizo visible en medios alternativos y entrevistas difundidas en redes. Su figura creció en el ecosistema de teorías sin base y discursos ultras.Antecedentes en AlemaniaEl diario valenciano detalla que F. H. B. acumulaba una decena de condenas en su país desde 1997. Tres de ellas por delitos vinculados a pornografía infantil. También fue sentenciado por falsificación, obstrucción a la justicia y hurto.En 2020 se instaló en la comarca valenciana de la Canal de Navarrés. Ese mismo año un tribunal alemán lo condenó por posesión de imágenes indecentes de menores. Se le prohibió trabajar o relacionarse con niños.Los hechos que ahora se juzganLa causa en España se centra en dos menores extranjeros de menos de 16 años. Uno denunció agresiones sexuales continuadas con acceso carnal. El otro, tocamientos. La jueza instructora consideró indiciariamente acreditados los hechos.La acusación particular —representada por el abogado Antonio Orea— solicita 14 años por el primer delito y 8 por el segundo. La Fiscalía pide 15 en total.Una defensa basada en argumentos débilesLa defensa reclama su libertad y su absolución. Alega que Marsson sufría impotencia sexual y una fractura de costilla. Presentó informes periciales. La jueza los consideró insuficientes.En redes se impulsó una campaña a su favor. Se llegó a afirmar que el acusado lo pasaba mal en prisión por "una grave alergia a la cebolla y al ajo". Fuentes penitenciarias citadas por Levante señalan que los protocolos alimentarios son estrictos y seguros.Un historial de conspiracionesEn 2009, Marsson participó en la compra de un castillo en ruinas en Alemania. Allí, junto a autodenominados "ciudadanos del Reich", proclamó un microestado ficticio: el "Principado de Germania".En 2021 difundió un vídeo en Facebook. Prometía convertir un secadero de tabaco abandonado en Anna (Valencia) en un refugio para jóvenes "rescatados". Pedía donaciones. El dinero iba a una asociación suiza presidida por su madre.Su biografía está plagada de contradicciones. Ha afirmado ser víctima de experimentos de control mental de la CIA. Ha dicho ser un "niño clon". Ha defendido teorías sobre estelas químicas y vacunas "venenosas". En 2020 se presentó como exanalista militar en un canal alemán con sede en Mallorca.Un juicio con dos sesiones previstasLa Audiencia Provincial de Valencia celebrará el juicio en dos sesiones. La diferencia entre las penas solicitadas se debe a que la acusación particular aprecia un agravante: la vulnerabilidad de los menores y el supuesto aprovechamiento del acusado, que se presentaba como formador y protector.