Es difícil encontrar en todo el mundo un monarca más polémico que Maha Vajiralongkorn Bodindhorndevarangkul, rey de Tailandia, y más conocido dinásticamente como Rama X. Su vida de lujos, excesos y decisiones controvertidas e inexplicables —nombrar mariscal a su perro, sus foso virales con tops ceñidos, hacer de un hotel alemán su harén particular en mitad de la pandemia por el coronavirus...— hacen que quien fuera "el príncipe Playboy", como se le conocía antes de su llegada al trono, se haya convertido en un soberano difícil de igualar.Pero precisamente eso es lo que ahora mismo le trae de cabeza a él y a todo el pueblo tailandés: la cuestión sucesoria. Pocos días antes de que llegue el próximo agosto Rama X cumplirá 74 años. A ello hay que sumarle que padece una enfermedad autoinmune. Y, como colofón, no tiene heredero para su corona. No porque no falten pretendientes, sino porque a día de hoy existen hasta cuatro vías, a cada cual, nuevamente, más polémica que la anterior, lo que hace de la cuestión de quién será el heredero o heredera un juego de tronos totalmente impredecible.La complejidad del escenario que enfrenta hoy por hoy la corona de Tailandia comienza con la princesa Bajrakitiyabha, su primogénita, fruto de su primer matrimonio con Soamsavali Kitiyakara, y quien era la favorita hasta hace apenas unos años. Bajo las actuales y estrictas leyes locales del país asiático, existe un verdadero problema: las mujeres tienen vetado el acceso al trono. Pero reformar las leyes dinásticas siempre ha estado sobre la mesa de debate, ya que la princesa se había erigido poco a poco como la candidata perfecta a ojos de la sociedad civil.Las razones son variadas, pero a su favor jugaban una sólida formación en Derecho, una carrera sin mácula en el cuerpo diplomático y una altísima popularidad. De hecho, solía ejercer como heredera de facto, representando una esperanza notable para una transición estable y moderna. Sin embargo, en 2022 sufrió un gravísimo accidente cardíaco que la dejó en coma desde entonces, truncando todos los planes del rey y congelando el futuro de la monarquía. Desde el Palacio Real se mantiene, de forma oficial, la esperanza de una milagrosa recuperación, a pesar de que en estos años haya sufrido incluso una infección severa que casi acaba con su vida.Pasamos ahora al hijo menor del soberano, el príncipe Dipangkorn Rasmijoti, que tuvo con su tercera esposa, Srirasmi —con su actual mujer, Suthida, no ha tenido hijos—. Él es quien actualmente ostenta el título de heredero de la dinastía Chakri, tiene 21 años y vive en Alemania. La razón, si bien no oficial, ha sido destapada por diversos medios internacionales: padece un trastorno del espectro autista. Y, según las propias instituciones tailandesas, estaría por tanto incapacitado para portar la corona y asumir cualquier función como Jefe del Estado. El vacío informativo y el silencio desde palacio no han hecho sino aumentar las habladurías, lo que ha hecho que muchos busquen alternativas fuera de la línea sucesoria.Y así llegamos a la siguiente línea del tablero. Aunque el príncipe Dipangkorn Rasmijoti es el único reconocido como hijo suyo por su padre, no es ni de lejos el único que ha tenido. Y es que de sus siete hijos, cinco de ellos, los cuatro varones y una mujer nacidos de su segundo matrimonio con la actriz Yuvadhida Polpraserth, fueron repudiados en el pasado por Rama X, que les despojó de todos sus títulos y de cualquier derecho al trono. Pero quien ha aparecido con fuerza en los últimos años es el segundo de esos hijos: el príncipe Vacharaesor, nacido el 27 de mayo de 1981.En 2025 se ordenaba monje budista. Y ni más ni menos que el Día de Vesak, una de las celebraciones más sagradas de la susodicha religión, que festeja el primer plenilunio de mayo. En ningún caso ello le incapacita para la monarquía: al contrario, dado que en Tailandia es una costumbre por la que pasan casi todos los hombres. Eso sí, él lo ha hecho en Bangkok y quizá algo tarde porque no pudo regresar al país hasta hace tres años. Pero incluso su propio padre paró en 1992 toda su vida por la misma razón.No hay que olvidar, además, que el rey de Tailandia es el monarca más rico del mundo, con una fortuna que, dependiendo de la estimación, oscila entre 30.000 y 45.000 millones de dólares, lo que a Rama X le ha llevado a denostar a según qué personas de su alrededor, a veces, según biógrafos personales, por criterios totalmente infundados. De hecho, se dice que cuando repudió en 1996 a su segunda esposa, acusándola de adulterio, la razón no podía ser más peregrina.Y es que, la actriz no había recibido el beneplácito de Sirikit, la abuela del entonces todavía príncipe, por lo que los pequeños no se consideraban legítimos y no podían optar a los beneficios que daba pertenecer a la familia real. Pero ellos ya se habían casado, un par de años antes, dando validez a una relación que había comenzado estando todavía casado con su primera esposa, que además era su prima hermana, y que era la que según Sirikit debía mantener.Y quizá ahí resida el quid de la cuestión. La intérprete y sus cinco hijos se marcharon a Estados Unidos a vivir, previo paso por Inglaterra. En 2011, los cuatro hijos varones —entre ellos el propio príncipe Vacharaesorn— firmaron una carta explicando cómo su padre les había abandonado y que no podían regresar a Tailandia por orden expresa del mismo. No así la hija, Sirivannavari Nariratana, a quien Rama X decidió recuperar y convertirla en royal de nuevo, y que poco a poco se ha reconvertido en una celebrity e influencer en su país, desarrollando hasta una firma de moda y joyería.Y ella es, si el monarca consigue reformar la ley sucesoria, la cuarta vía. Sobre todo, por el favor que ha obtenido del pueblo y por no ser la protagonista de ninguna polémica. Así, está por ver la resolución final de Rama X, quien debe tomar, y cada día con más urgencia, una decisión sobre su sucesión.