Actualizado a las 09:26h.

Llega el verano y muchas personas empiezan a mirarse el ombligo. Y no porque se haya desatado una corriente de egocentrismo en la sociedad como si se tratara de un nuevo virus. Si no porque se aproximan los días de tomar el sol, de ir a la piscina o a la paya. Y por lo tanto, llega el momento de la verdad, de lucir ese cuerpo que algunos se han trabajado durante el invierno con dieta sana y con mucho ejercicio.

Sin embargo, hay quienes no han sido alumnos tan aplicados y que han dejado los deberes para última hora, entregándose a pecados como la pereza y perdiendo el control con los caprichos. Y, al final, la poca autoexigencia se termina pagando cuando toca quitarse la camiseta para darnos un baño o broncearnos.

Es por eso que muchas personas intentan aplicar soluciones desesperadas como el ayuno intermitente. Esta es una medida que suele ser efectiva a la hora de bajar de peso. No obstante, requiere de un sacrificio muy grande y de un periodo de adaptación para el cuerpo que termina pasando factura incluso para quienes lo tienen incorporado como un hábito en su vida y no como un 'salvavidas' de última hora.

Ante cualquier duda, lo mejor es acudir a un experto, ya que son ellos quienes deben guiar todo este tipo de procesos. A veces no le damos la importancia que debería a una cuestión tan simple como elaborarnos una dieta equilibrada. Y es que, tal y como explica el doctor Antonio Escribano, «una de las cosas importantes que hay en el tema del sobrepeso y la obesidad es la cantidad enorme de mitos que hay alrededor de esto».