Francia, Bélgica, Alemania, los Países Bajos, Luxemburgo, el Reino Unido, Austria, Suiza, el norte de Italia, la República Checa… y, por supuesto, España. Europa, especialmente la parte occidental, padece la primera ola de calor –aunque científicamente no pueda calificarse así– del año.Los termómetros se han disparado ya este fin de semana en estos países y esta situación, con anómalas temperaturas para la época por encima de los 30 grados, se mantendrá como mínimo toda esta semana.La playa de Margate, en Gran Bretaña, ayer también con centenares de personas que buscaban refrescarseREUTERS/Chris J. RatcliffeEuropa va a registrar temperaturas récord para un mes de mayo, con puntas de hasta 12 o 13 grados por encima de lo que marcan los promedios estacionales. El Reino Unido, Francia, Italia o España van a ser los países más castigados por este temprano calor asfixiante.Este fin de semana el mercurio se ha disparado ya por encima de los 32 grados en Londres, los 31 en París y Roma y los 38 grados en el sur de España. En Londres, los ríos se llenaron ayer de bañistas. Esos británicos no están acostumbrados a este temprano calorREUTERSEsta ola de calor o “cúpula de calor”, para ser más precisos, es consecuencia de un bloqueo anticiclónico que contribuye a mantener una masa de aire cálido procedente de Marruecos y España sobre Europa occidental. Cabe recordar que este continente es el que se calienta más rápido del mundo, excluyendo el Ártico.Las mascotas británicas también se asfixian. Escena ayer junto a la esclusa de Teddington, en Londres. Isabel Infantes / ReutersEsta “cúpula de calor” o “domo de calor” se produce, informa Meteored España, “al actuar la alta presión como una tapa térmica, atrapando y comprimiendo continuamente el aire descendente”. Esta cresta empuja aire cálido subtropical hacia Europa central, incrementando el calor.No es una costa española; la imagen fue captada ayer en la playa de Margate de Gran BretañaREUTERSEste fenómeno, recoge la misma información, “funciona como la tapa de una olla ejerciendo una alta presión atmosférica sobre una amplia zona de un continente. Esta extensa cúpula atrapa el aire caliente en todos los niveles inferiores, con capas que se hunden hacia el suelo”.En Alemania también buscan remedio al inesperado calor. En esta imagen de dron se muestra a personas refrescándose ayer en el lago Bleibtreussee, en Brühl.REUTERS/Andreas KranzEl ambiente sofocante en buena parte de Europa va a depender del movimiento, los próximos días, de este anticiclón de bloqueo y su expansión. Durante los próximos siete días se da por hecho que los termómetros van a seguir disparados en todo el continente.Los habitantes del norte de Europa han buscado este fin de semana la sombra, asfixiados por temperaturas anómalas para un mes de mayoREUTERSEn Austria, otro de los países azotados por estas altas temperaturas, los termómetros marcaron este fin de semana en el oeste los 31 grados y se enfilaron hasta los 17 en cotas superiores a los 2.000 metros. La situación, informa Efe, es parecida en Hungría, Eslovaquia, Croacia, Serbia, Montenegro, Macedonia del Norte, Albania o Kosovo, con máximas oscilando entre 26 y 32 grados en una tendencia al alza hasta el miércoles. En el sur de Bosnia-Herzegovina se prevé más calor, con hasta 34 grados el miércoles.Estas imágenes en Gran Bretaña y media Europa se van a repetir toda la semana; hay mucho calor para al menos siete días másREUTERSEn España los termómetros ya han rozado este fin de semana los 38 grados en el suroeste peninsular y ese ambiente sofocante, impropio para un mes de mayo, se augura que se mantenga al menos durante los próximos siete días, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).Es mucha temperatura cuando no toca, pero no se le puede llamar “ola de calor”Esta anomalía del clima en mayo no puede calificarse, con la definición usada por la Aemet, como ola de calor. Para decretarse ese fenómeno es necesario que un número determinado de estaciones meteorológicas superen simultáneamente ciertos umbrales de temperatura durante al menos tres días consecutivos. Esos límites están fijados con el calendario de las temperaturas registradas en julio y agosto en un periodo histórico concreto. Son umbrales estivales, que ahora en mayo es imposible alcanzar –al menos hasta la fecha– con una lectura global de toda España.La bandera no deja lugar a dudas del escenario. Esa foto de una abarrotada playa británica en mayo es históricaREUTERSQue no se le pueda llamar ola de calor no quita que los expertos alerten de los riesgos para la salud de esta repentina subida de la temperatura en las zonas más castigadas por esta “cúpula de calor”, al haberse pasado del frío a un ambiente asfixiante en solo días.