Lluïsa Moret (Barbastro, 1965), además de ocupar la viceprimera secretaría del PSC y ostentar la alcaldía de Sant Boi de Llobregat, que espera revalidar en las elecciones del 23 de mayo de 2027, preside la Diputación de Barcelona, una institución que parece habitar en un mundo muy diferente al del resto de administraciones públicas, sumidas en una permanente estabilidad.Agotadas tres cuartas partes del mandato, encara la recta final más convencida que nunca de la utilidad de las corporación provinciales como apoyo de los municipios y de la necesidad de abordar a medio plazo, una vez se resuelva la cuestión de la financiación de la Generalitat, la conveniencia de dotar a los entes locales de más recursos.Falta solo un año para las elecciones municipales. ¿Qué balance hace de los tres años de mandato y que espera para el restante? Parece que en la Diputación las cosas suceden de manera más fluida que en el resto de institucionesHacemos que el trabajo parezca fácil y que. efectivamente, las cosas fluyan. Tenemos un gobierno con cuatro fuerzas políticas distintas y que requiere muy buena predisposición y voluntad de todas las partes para generar un clima positivo, que nos permita trabajar a favor de los municipios. Entre todos hemos sido capaces de impulsar políticas públicas, proyectos e iniciativas innovadoras y generar un sistema de cooperación local muy importante en un contexto muy complejo.Diputación sin ruido“Generamos un clima positivo, hacemos que el trabajo parezca fácil y que las cosas fluyan”Sin ruido y con unos presupuestos para este año aprobados en diciembre del pasado. Una auténtica rareza en estos tiempos...A comienzos del mandato definimos cuáles eran nuestras prioridades y eso nos ha ayudado a trabajar juntos. En la Diputación, aunque gobernemos partidos diferentes, nos ponemos de acuerdo porque tenemos los mismos problemas en los municipios, las demandas de nuestras vecinas y vecinos coinciden y tienen que ver con la vida cotidiana. A comienzos de mandato aprobamos los presupuestos con el voto de 50 de los 51 diputados (el representante de Vox fue la excepción). Eso dice mucho del trabajo hecho y de la respuesta que damos a todos los ayuntamientos, independientemente de qué fuerza política gobierne en ellos.En la Generalitat, en cambio, ha habido que esperar a mitad de año para aprobar los presupuestos del ejercicio en curso.Veníamos de un período muy complejo y difícil, pero creo que los resultados de las elecciones de mayo de 2024 fueron claros: los ciudadanos de Catalunya señalaron que había una mayoría progresista liderada por el PSC . Fuimos capaces de ponernos de acuerdo en el pacto de investidura y ahora en los presupuestos. Ahora están bien encaminados y esto es una muy buena noticia. El diálogo que ha llevado al pacto de los presupuestos abre un buen camino en el sentido de que genera confianza y nos permite avanzar juntos. No hay alternativa.¿Cuándo visita los 311 municipios de la provincia de Barcelona qué es lo que más le piden los alcaldes?Existen problemas coincidentes, pero las prioridades dependen mucho de la ubicación y de las diferencias geográficas, económicas, culturales, demográficas...En los municipios pequeños el reto es evitar la despoblación.Exacto, y por eso deben estar bien comunicados, tener acceso al teletrabajo, a los centros educativos, a los servicios básicos de salud. En la Diputación estamos atentos a las demandas de las alcaldesas y alcaldes en cada momento. Cuando iniciamos el mandato el problema número uno era la sequía. Firmamos un convenio con la Agència Catalana de l’Aigua (ACA) y creamos un fondo extraordinario de 100 millones para ayudar a los ayuntamientos que tiene competencia de red en baja para poder efectuar inversiones y reparar fugas.También están tratando de rescatar polígonos industriales.Tenemos polígonos de actividad económica muy envejecidos y deteriorados y muchas veces los municipios no pueden invertir en su mejora. Trabajamos en dos líneas muy claras, la cohesión social y la territorial, haciendo realidad el principio de igualdad de oportunidades de acceso a servicios básicos. Lo mismo sucede con los equipamientos deportivos y culturales construidos a finales de los 80 o principios de los 90 y que hay que renovar, o con las infraestructuras. también tenemos un gran demanda en cuestiones de autosuficiencia energética. hemos invertido casi 75 millones en la implantación de renovables fotovoltaicas, bioenergía y biomasa.Lee tambiénDurante muchos años el debate sobre la continuidad de las diputaciones catalanas estuvo encima de la mesa. ¿Qué ha cambiado para que hoy en día nadie las discuta?La Diputación siempre ha sido una institución muy útil para los ayuntamientos, muy potente, con muchos recursos tanto económicos –el nuestro es el cuarto presupuesto más importante de Catalunya a nivel institucional– como técnicos. Y hacemos políticas en función de las necesidades de cada territorio. Somos muy operativos y los fondos que vamos creando responden a las demandas de los municipios. Conseguimos que los procedimientos administrativos sean ágiles, fluidos. Creo que el hecho de que no se cuestione a la Diputación tiene que ver con la comprobación empírica de su utilidad.Una institución que ya no se discute“Que no se cuestione a la Diputación tiene que ver con la comprobación empírica de su utilidad”Cuando se habla de financiación de las administraciones públicas los municipios son los eternos olvidados.Creo que cuando se resuelva correctamente la financiación autonómica, y ahora con el gobierno de Pedro Sánchez se ha abierto una gran oportunidad, deberá abordarse la financiación municipal. Estamos muy contentos con el Govern de la Generalitat, que es un gobierno muy abierto a los ayuntamientos, muy atento a sus demandas, pero necesitamos más recursos porque las demandas de las vecinas y vecinos son cada vez más importantes y ha habido un crecimiento demográfico muy importante. La Catalunya de los 8,5 millones de personas necesita actualizar sus sistemas de servicios. Por tanto, la financiación municipal es un reto que debemos abordar y dedicar más recursos a las instituciones que trabajan desde la proximidad.¿Han conseguido evitar las duplicidades con otras instituciones como los consejos comarcales o el Área Metropolitana de Barcelona?Hemos sido capaces de colaborar y no competir, ni duplicar ni solaparnos. hemos sido capaces de identificar prioridades u coordinarnos. Por ejemplo, tuvimos muy claro que la sequía era un problema de país y que para resolverlo todo el mundo tenía que sumar.Lluïsa Moret en el despacho de la presidencia de la Diputación de Barcelona Andreu Esteban¿En materia de turismo está previsto dar algún paso adelante para que el resto de la provincia aproveche mejor el peso de la marca Barcelona ciudad?Ya estamos trabajando conjuntamente con Turisme de Barcelona. El propósito es aprovechar esa marca Barcelona para descentralizar el impacto turístico en el resto de la provincia, para desestacionalizar y apostar por sectores como el del turismo deportivo, el cultural, el gastronómico, el del patrimonio histórico o el entorno natural.Turismo“El propósito es aprovechar la marca Barcelona para descentralizar el impacto turístico en el resto de la provincia”Para el PSC la noticia positiva de los últimos días ha sido el dejar encarrilados por fin los presupuestos de la Generalitat. la negativa, por el impacto que pueda tener, el caso Rodríguez Zapatero. ¿Cómo encajarán este nuevo golpe?Estos hechos siempre son impactantes, no gustan a nadie, sobre todo si afectan a personas que conocemos y en las que confiamos. De entrada, confiamos en el expresidente y también confiamos en que la justicia aclarará la situaciónPeriodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia
Lluïsa Moret: “Habrá que dedicar más recursos a la financiación municipal”
La presidenta de la Diputación de Barcelona, viceprimera secretaria del PSC y alcaldesa de Sant Boi de Llobregat reivindica el papel de la corporación y sus efectos positivos en los ayuntamientos










