El fin de semana pasado tomó posesión el nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público (MP), Gabriel García Luna, con lo cual concluyeron tres de las elecciones de segundo grado que coincidieron en los primeros meses del 2026.
Este proceso dejó la renovación del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para el período 2026-2032; de la Corte de Constitucionalidad (CC), para el 2026-2031, y del fiscal general para el 2026-2030.
Estos tres procesos se desarrollaron de manera simultánea, lo que supuso un reto para los grupos de observación y para el propio sistema de justicia, que recibió amparos y recursos con los que se cuestionaban las fases de las selecciones.
Ahora, solo queda el desarrollo de la elección del contralor general de Cuentas, que, aunque también requiere vigilancia, según observadores, no tiene la complejidad de desarrollarse junto con otro proceso de la misma categoría.
El Movimiento Projusticia, el Movimiento Cívico Nacional, la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), y la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) analizaron las elecciones de segundo grado del 2026.













