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“Esto es autoficción, voy a usarme a mí para hablar de algo que no es mi vida, pero que se le parece”, le dijo Pedro Almodóvar al actor Leonardo Sbaraglia antes de filmar Amarga Navidad. Se trata de la undécima película del director español y la séptima vez con la que ha competido en el Festival de Cine de Cannes por la Palma de Oro. Su estreno en Francia tuvo una ovación de nueve minutos.
Después de Dolor y gloria (2019), esta película también es una historia personal del artista manchego, pero esta vez el guion se acerca más y narra dos autoficciones: presenta a una directora Elsa (Bárbara Lennie) y al guionista Raúl (Leonardo Sbaraglia), quien tiene la tarea de escribir sobre la vida de la cineasta. En declaraciones enviadas por Warner Bros. a La República, el actor argentino comenta que a diferencia de la anterior película tenía ahora más exigencia y “más responsabilidad” por acercarse a la búsqueda del director.
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“La diferencia tuvo que ver con que la responsabilidad era mucho mayor. Quizás aquella vez era un personaje que yo lo tenía más cerca, no sé, había colores que, desde cierta ternura, de cierto candor, de cierta cosa que naturalmente, quizás ya se lo estaba dando”, comenta sobre la película protagonizada por Antonio Banderas y que fue nominada a dos premios Óscar en 2020. “En cambio, en este caso, con Raúl, había que encontrar, como dice Pedro, un retrato diferente, un retrato no amable del mismo, un retrato escurridizo”.
