Los contactos entre Mónica Oltra y Gabriel Rufián para hacer un acto conjunto ya se han producido. Que todavía no se haya celebrado es más una cuestión de agenda y de compromisos que de voluntad política. El todavía portavoz de ERC en el Congreso lleva tiempo mostrando en redes y en declaraciones públicas su predilección por Oltra y a ella le gusta la iniciativa unitaria que él aspira a liderar, como ha quedado patente esta misma semana.De manera paralela, ambos políticos quieren emprender estrategias similares y liderar unas candidaturas de unidad que han generado reticencias en sus propios partidos. El “pa'alante” de Rufián a la posibilidad de encabezar una lista a las generales ha provocado malestar en ERC, que no quiere desprenderse de un activo como su portavoz parlamentario, pero tampoco de sus siglas ni su discurso catalanista.Algo similar sucede con Oltra que ya manifestó sus condiciones para aceptar el reto de liderar una candidatura a la Alcaldía de València. La militante de Iniciativa - uno de los tres partidos que, junto a Més Compromís y Els Verds-Equo, componen la coalición Compromís- quiere una “lista de ciudad”, una candidatura que “desborde” la estructura de Compromís y que sume a la misma a referentes de Izquierda Unida, Podemos y movimientos sociales. Una aspiración que es bien vista a priori por los suyos, pero que causa cierto temor - sobre todo en Més, el partido mayoritario de la coalición - por el hecho de que una lista con tantos nombres y perfiles pueda difuminar la marca de Compromís. La formación valencianista ha logrado consolidar su posición en el espacio a la izquierda del PSPV tras haber estado ocho años en el Consell.Y es que tanto esta como ERC son formaciones consolidadas en sus respectivos territorios. Los valencianistas superaron el 14% en las elecciones autonómicas de 2023 y los independentistas lograron el 13,65% en las catalanas de un año después. Eso sí, en la política española, los siete diputados que ostentan los republicanos tienen mucha más influencia que los dos parlamentarios de Compromís en el Congreso. Siguiendo con las similitudes, ambos partidos tienen un componente nacionalista troncal que no siempre casa bien con los acuerdos estatales. En esta línea, la candidatura de Oltra no acaba de oficializarse más por el miedo al cómo articularla que por la duda en su figura. Nadie cuestiona en Compromís que es la mejor candidata y que su cartel les puede acercar a recuperar la Alcaldía del cap i casal. No obstante, sí que hay reparos en cómo lo que haga Oltra puede acabar influyendo en la composición de la candidatura autonómica. No tendría sentido una lista de unidad en el Ayuntamiento de València y una candidatura a la Generalitat, en la urna de al lado, sin IU ni Podemos.Existen eparos en cómo lo que haga Oltra puede acabar influyendo en la composición de la candidatura autonómicaEn este contexto, Mónica Oltra no se ha cortado en hacer actos con referentes de estos dos partidos en estos días. Paralelamente, Més Compromís ha preferido fortalecer sus lazos con encuentros y charlas con los partidos con quienes se encuentran más cómodos, como la propia ERC, Bildu, el BNG o Més per Mallorca.No solo la tensión con sus respectivas direcciones es lo que traza una línea entre los dos políticos. También un discurso donde el llamado eje nacional pierde trascendencia respecto al eje izquierda-derecha; que en el caso de Rufián y de Oltra se puede traducir como el eje de 'los de arriba contra los de abajo'. Una fórmula para movilizar de nuevo a la clase media y trabajadora que ya surtió efecto en el 15-M y que supo capitalizar Podemos. Un espacio político ahora adormecido que tanto la valenciana como el catalán aspiran a liderar.Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana