Si el objetivo de Gabriel Rufián es agitar el avispero de la izquierda alternativa al PSOE, desde luego lo está consiguiendo, aunque por el momento sean más las dudas que las certezas de su proyecto como también son más las incógnitas que están surgiendo en el electorado. Rufián, Sumar y Podemos tienen clara la necesidad de consolidar una opción progresista fuerte que evite a la postre un Gobierno conservador, pero la sensación general es que cada uno cree que debe hacerse de una forma diferente. El portavoz de ERC se ha ofrecido a liderar, si así "ayuda" al espacio, una candidatura dominada principalmente por fuerzas soberanistas con el concurso de las estatales, algo que no comparten ni Sumar, que está en pleno proceso de refundación y le pide concreción, ni Podemos, que sigue alentando su tándem con la eurodiputada Irene Montero. Lo cierto es que las últimas declaraciones de Rufián, lejos de resultar ilusionantes, han levantado incluso asperezas entre los partidos de la izquierda alternativa, especialmente porque fueron acompañadas de un órdago a su partido que deja entrever que, antes de dar ningún paso adelante, todavía tiene asuntos internos que solucionar. El republicano ha anunciado esta semana que no se presentará por ERC a las próximas elecciones generales "si no se dan unas condiciones" que no ha detallado. Y la formación de Oriol Junqueras ya ha dejado claro que no tiene la menor intención de participar en ninguna confluencia electoral.Tanto desde Sumar como desde Podemos aseguran que respetan el debate que se ha abierto en el seno de ERC, pero, especialmente la confluencia todavía liderada por Yolanda Díaz, le ha pedido concreción. "No le voy a poner ninguna pega a nadie que diga: 'Estoy aquí para ayudar, doy un paso adelante'. Si Rufián y ERC quieren ayudar a ganar un gobierno de izquierdas, nosotros siempre le tenderemos la mano, pero es importante que estas cosas se vayan concretando un poco", aseguró este viernes el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Más tajante fue la presidenta de los Comuns en el Parlamento de Cataluña, Jéssica Albiach, que pidió al republicano una reunión "urgente" para que aclare cuáles son sus intenciones.Por su parte, IU es con quien más recelos ha acogido el paso adelante de Rufián, sobre todo después de que este haya declarado que el problema de la falta de movilización del electorado progresista son las izquierdas estatales. "Los hiperliderazgos individuales y los egos desmesurados han sido un problema en la política de la izquierda en los últimos años. Eso es un problema y no la izquierda estatal", ha asegurado el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago. También el líder de Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha defendido una izquierda "para todo el país" y ha aseverado que "combatirá" una "confederal" o "troceada", con un partido nacionalista en cada territorio como el que abanderan Rufián y Adelante Andalucía, que en las elecciones autonómicas sobrepasó a la confluencia que encabeza Maíllo. En privado, diversas fuentes de IU señalan que su partido no va a "ayudar a generar frustraciones", dejando entrever que el proyecto impreciso del republicano puede llegar a resultar de todo menos positivo. "En política se hace lo que se puede"Entretanto, en Podemos, aunque piden ser "muy respetuosos" con los tiempos de Rufián y ERC, continúan alentando su tándem con Irene Montero. Ello, a pesar de que el republicano se haya puesto de perfil cada vez que se le ha preguntado sobre la posibilidad de liderar una candidatura junto a la eurodiputada morada. Es más, no terminaba de recoger el guante en el acto que compartió con Montero en Barcelona en el mes de abril cada vez que esta insistía en su voluntad de formar equipo con él. Fuentes de Podemos aseguran que "en política uno acaba haciendo lo que puede, no lo que quiere, y si hay algo de lo que es imposible escapar es de la presión social", dando a entender que piensan que la colaboración entre Rufián y Montero es un clamor. Sin ir más lejos, este martes, la secretaria general de la formación morada, Ione Belarra, aseguró que la fórmula de Por Andalucía, que ellos integraban, no había funcionado en las elecciones y celebró los resultados de Adelante Andalucía porque revelan que "la gente sí quiere votar izquierda" y eso, dijo, "quien mejor lo representa a nivel estatal" son ambos líderes. "Son las dos personas que resultan creíbles y son capaces de poner a la izquierda en pie", afirmó. La refundación de SumarEntretanto, Sumar se encuentra en plena refundación y también tiene varias cosas que concretar. El que será el nuevo espacio, integrado, por el momento, por Movimiento Sumar, Más Madrid, Comuns e IU, todavía tiene pendiente un posible cambio de marca o la elección de la cabeza visible de la coalición, tras el paso al lado de Yolanda Díaz. Tras los resultados de las elecciones en Andalucía, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, señaló que la coyuntura hace que "acelerar" los pasos en la reconfiguración de la izquierda estatal sea ya "urgente". Otras voces en Sumar huyen de las prisas y remiten a la "hoja de ruta" en la que dicen que llevan meses trabajando. El espacio también tendrá que trabajar la eventual integración de otras fuerzas como Compromís, Chunta, Més e incluso en este escenario, aunque parece poco probable por el momento, quién sabe si Adelante Andalucía. Su líder, José Ignacio García, confirmó este lunes que la formación se presentará a las elecciones generales previstas para 2027 en solitario, garantizando su línea "independiente" respecto a la "izquierda clásica y tradicional que está en el Gobierno", pero a un año vista, dada la volatilidad del espacio, no puede descartarse nada.Por lo pronto, el espacio ha anunciado la celebración de un nuevo acto en Barcelona el próximo 30 de mayo, en línea con los ya organizados en Madrid en febrero y en Sevilla en abril. En él participaran los ministros Ernest Urtasun, Pablo Bustinduy y Mónica García, además de la propia Lara Hernández y Antonio Maíllo. Es precisamente Pablo Bustinduy el favorito de todas las formaciones que integran la alianza para liderarla, pero el titular de Derechos Sociales ya ha rechazado de plano dar un paso adelante. También está descartada Mónica García, que ya ha sellado la paz con Emilio Delgado y volverá a ser la candidata de Más Madrid a las próximas elecciones autonómicas.