No hay dos sin tres. Este viernes, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, volvía a agitar las aguas del ya de por sí revuelto mar de la izquierda alternativa. El próximo 19 junio, el político catalán hace las maletas para viajar a tierras valencianas y darse cita con la —ya oficialmente— candidata de Compromís al Ayuntamiento de València, Mónica Oltra. Es el tercer encuentro público que el dirigente independentista organiza en lo que va de año con otros referentes del espacio, después de las paradas de Madrid, junto a Emilio Delgado, y Barcelona, de la mano de Irene Montero. Ya hay hora y lugar: las siete de la tarde en el Parc de Capçalera, en la capital valenciana. "Ojalá podamos hacer otro acto con una persona extraordinaria como es Mónica Oltra", verbalizaba Rufián el pasado mes de abril —en medio de la charla con Montero— su voluntad de reunirse con la dirigente valenciana, apartada en los últimos cuatro años de la primera línea política. Un deseo que ha terminado de cobrar forma en las últimas semanas, tal y como confirman a Público voces próximas a ambos dirigentes.PublicidadValència, espai de trobada. Es el lema que encabeza un encuentro que, para los de Oltra, pone blanco sobre negro el que ha sido siempre su proyecto político: una candidatura que desborde el corsé de los partidos, incorporando a todo el mosaico de la izquierda. Eso sí, concretan, de la izquierda valenciana. Y es que, insisten estas voces, Compromís nació como, y sigue siendo, un partido de vocación municipalista, cuya fuerza emana de las calles, plazas y pueblos valencianos. De su tierra. "Esperamos que este acto genere mucha ilusión y ayude a unir, que no unificar, a las izquierdas", explican desde el equipo de Oltra, convencidos de que "hay ganas" de recoger las diferentes sensibilidades de la izquierda y ponerlas al servicio de "un proyecto de cambio" en el País Valencià. Un proyecto al que se sumen asociaciones, sindicatos y también vecinos a título personal. De ahí que hayan optado, para celebrar el encuentro con el portavoz republicano, por un escenario al aire libre.La fecha del anuncio es, para los de Oltra, especialmente simbólica. Por varios motivos. Primero, porque el cartel del acto ha salido a la luz apenas 24 horas después de que la ejecutiva de Compromís avalara a Oltra como candidata para disputarle la alcaldía, en mayo de 2027, a la popular María José Catalá. Un cometido que la dirigente valenciana asume tres años y once meses después de que "la estrategia de acoso y derribo de la derecha política, mediática y judicial" la forzara a dimitir de todos sus cargos institucionales allá por el verano de 2022. Un "exilio de silencio" del que vuelve con energías renovadas. Y poco, muy poco dispuesta a cederle terreno al tándem PP-Vox. Segundo, porque València se consolida, una vez más, como lugar de encuentro de las izquierdas. Y Compromís, como una fuerza política de primer orden en la arena nacional. Porque, si algo demuestra el acto Rufián-Oltra, razonan desde la formación valencianista, es que, "cuando la gente se une y trabaja junta, salen proyectos que merecen la pena".En cualquier caso, puntualizan estas voces, "Rufián tiene su camino y nosotros el nuestro". Lo que no quita que Compromís se haya comportado siempre como un partido "líquido". En otras palabras, "que ha confluido cuando tenía que confluir". Para ejemplo, la experiencia del 23J bajo el paraguas de Sumar. "Nosotros haremos en cada situación lo que sea mejor para los intereses de los valencianos y para que haya políticas de izquierdas en todo el Estado", atajan desde el partido valencianista. Y ya puestos, en todo el continente. De hecho, este fin de semana, los de Baldoví miran más allá de las fronteras españolas, con Gandía como sede de un nuevo cónclave de la familia de las izquierdas soberanistas europeas.PublicidadDesde la otra orilla del encuentro, fuentes próximas a Rufián aseguran a Público que el portavoz republicano siempre ha sentido una fuerte "complicidad" —ideológica y personal— con Oltra. Así, recuerdan, Rufián celebró el anuncio de su vuelta al escaparate político mucho antes de que su propio partido la avalara como candidata, a través de un breve pero inequívoco mensaje en X: "Alcaldessa". Si el encuentro entre ambos dirigentes, siguen explicando estas voces, no se ha gestado antes ha sido por "cuestiones logísticas y de agenda". En Compromís, reconocen los de Rufián, le dan al encuentro un carácter "local" que encaja como un guante con el mensaje que lleva meses lanzando el republicano: que son las izquierdas territoriales las que tienen que tirar del carro. "Rufián ya ha hecho su parte", reivindican fuentes de la órbita del político independentista. ¿Cómo? "Testeando a los diferentes espacios políticos de la izquierda". Ahora, completan estas voces, es el momento de que los partidos tomen el testigo y "hablen entre sí". Con un objetivo al final del camino: maximizar los resultados electorales de la izquierda y cerrarle las puertas de La Moncloa a Feijóo.Delgado, Montero y Oltra tienen, para Rufián, algo en común. Los tres son importantes "activos políticos" en sus respectivos espacios. De todas formas, explican a Público desde el entorno del político catalán, "la cosa no va de nombres". No niegan, eso sí, que un cartel electoral con diferentes rostros territoriales "podría sonar bien". Aunque, quizá, es "difícil de articular". "Igual lo más factible es: cada uno en su territorio con un candidato potente, que sirva de tractor, y, a nivel estatal, algún tipo de acuerdo programático", ponen sobre la mesa. El acto con Oltra, reconducen la conversación, "podría ser el último". Nunca se sabe, matizan a renglón seguido, dejando la puerta abierta, por ejemplo, al portavoz de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute: "A Rufián le gustaría"¿Anunciará algo nuevo Rufián el día 19? Ni confirman ni desmienten. Lo que es indudable, apuntalan, es que su mensaje irá en la misma línea que hasta ahora, la de la colaboración de las izquierdas. "Lo que tenemos delante, la entente de las derechas, es muy salvaje. Es urgente que le demos la vuelta a las cosas y nos pongamos creativos", insisten desde el entorno del político independentista, que hace apenas quince días se ofrecía, frente a los micros del Club Siglo XXI, como cabeza de lista de una confluencia de izquierdas estatales y soberanistas. "Luego casi todo está ya inventado", rebajan el alarmismo las mismas fuentes, volviendo a poner bajo los focos la cumbre de Gandía: "Es un buen referente".PublicidadLo que evitan, por todos los medios, es entrar en la polémica sobre el grupo parlamentario de ERC en Madrid. "A nadie le puede sorprender que Rufián quiera trabajar en un entorno en el que se sienta cómodo", atajan, aunque con cierta ambigüedad: "¿Se presentará? Nadie lo puede dar por hecho. Hay todavía muchas conversaciones pendientes. ¿Cómo vamos a concurrir? ¿Qué equipo habrá? Al final, se presentará solo si se dan las condiciones".ERC activa la maquinaria de las generalesEsquerra Republicana pondrá en marcha este sábado la maquinaria para unas futuras elecciones generales en el Consell Nacional —máximo órgano de dirección del partido entre congresos— que se celebrará en Banyoles. Los integrantes del Consell aprobarán el reglamento interno que dibuja los pasos a seguir para afrontar los comicios estatales. Un punto de partida que llega sin que el conflicto entre la dirección republicana y su portavoz en Madrid esté ni mucho menos cerrado. A pesar de ello, el anuncio del nuevo acto de Rufián con Oltra no ha generado recelos en ERC. Fuentes de la Ejecutiva nacional aseguran que "es un acto más a título personal" y añaden que "en este caso con una formación política con la que ERC colabora estrechamente en el País Valencià en diversos municipios y también en otros ámbitos políticos". Desde la dirección continúan templando gaitas sobre la gira de actos de Rufián, aunque en el caso de Oltra se sienten menos incómodos que cuando su portavoz se citó con la dirigente de Podemos, Irene Montero, en Barcelona. Respecto al conflicto de fondo —la propuesta de Rufián para que ERC lidere un frente de izquierdas en las generales—, fuentes del partido consultadas por este diario admiten que "el conflicto está abierto y sin resolver", dado que la dirección insiste en que ERC concurra en solitario y bajo sus siglas. Estas fuentes indican también que Rufián estaría planteando —e intentando negociar— que ERC "lidere" una lista con candidatos que representen "la pluralidad de las izquierdas catalanas". Por el momento, sin ningún resultado. Nada permite pensar en una aproximación de posiciones. Los máximos responsables del partido evitan entrar en la confrontación. El presidente, Oriol Junqueras, aseguraba este mismo viernes, en un acto con estudiantes de la Universitat Pompeu Fabra, que "quiere que Rufián sea el candidato al Congreso". "Con Gabriel me une una amistad larga e intensa, comparto sus inquietudes y propone lo mismo que ERC", aseguraba en el mismo acto Junqueras. Por su parte, la secretaria general de Esquerra, Elisenda Alamany, aseguraba este lunes que "todo el mundo podrá sentirse cómodo" en la futura lista del partido, con Gabriel Rufián al frente, si él quiere: "Es uno de los mejores activos que tenemos en el partido".Respecto al Consell Nacional de este sábado, fuentes de la dirección dejan claro que se limitará a una tramitación técnica del reglamento para las generales, que no incluirá ni calendario ni aspectos relativos la propuesta de Rufián. Desde la dirección recuerdan que ya hicieron un emplazamiento a que se canalizara a través del Consell cualquier propuesta como la del frente de izquierdas. Para algo, explican, "es el órgano pertinente". De momento, aseguran, no se ha planteado nada al respecto, lo que no quiere decir que no se pueda plantear más adelante. En este sentido, desde Àgora Republicana —la corriente interna que lidera Joan Tardà— insisten en que este tema debería someterse a consulta de la militancia. Eso sí, "ahora no es el momento". Si bien la aprobación del reglamento electoral de este sábado es un "trámite técnico", fuentes de la dirección de ERC admiten que se ha pisado el acelerador para estar preparados frente a un posible adelanto electoral "dada la inestabilidad de la política española". Nada de ello tiene que ver, por tanto, con Rufián. Así, Esquerra pone en marcha, aunque sea de forma incipiente, la maquinaria para unas generales todavía con la duda de cómo se resolverá el conflicto con su portavoz en Madrid. Fuentes del partido admiten a Público que la tensión entre Junqueras y Rufián ha disminuido en las últimas semanas, si bien, en paralelo, se ha disparado en el grupo parlamentario del Congreso. En medio de un ambiente que algunos definen directamente como "irrespirable", tras la exigencia de Rufián de descabalgar de la lista a buena parte de los integrantes actuales del grupo. Una intención que ha sembrado un reguero de críticas, numerosas en privado y algunas puntuales en público, contra el portavoz. Cómo las del diputado por Tarragona Jordi Salvador que hace apenas una semana le acusaba en X de "menospreciar" al resto de diputados del grupo.
Próxima parada, València: Rufián encuentra en Oltra una aliada para reavivar el debate sobre la unidad de las izquierdas
ERC pone en marcha la maquinaria para las generales sin tener cerrado el conflicto con Rufián.








