Esta semana se ha producido una buena noticia en Catalunya. El PSC, ERC y los comunes han cerrado un acuerdo de presupuestos que va a permitir un incremento del gasto del 10% y supone un punto de estabilidad en Catalunya, después de años de sobresaltos y parálisis. En este sentido, son interesantes las reflexiones que plantean dos de los grandes muñidores del acuerdo en sendas entrevistas a nuestro diario, el conseller de la Presidència, Albert Dalmau, y el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras. El PSC y ERC, al igual que los comunes, han sido capaces de llegar a consensos desde posiciones bien distantes. Han leído bien la crítica situación política y social que atraviesa el país y han primado el acuerdo antes que instalarse en una oposición numantina e irrelevante.Y también esta semana se han cerrado una serie de acuerdos en la comisión bilateral Estado-Generalitat, entre los que está la creación de un ente de las dos administraciones para agilizar la ejecución de la obra pública en Catalunya. Hoy se queja con razón el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, recién nombrado para un tercer mandato, que el déficit acumulado estos últimos años en Catalunya por obras planificadas y no ejecutadas se eleva a 50.000 millones de euros. Ojalá los pasos dados esta semana permitan resolver esta discriminación histórica en infraestructuras básicas.Salvador Illa y Oriol Junqueras firman el acuerdo de presupuestos en el Palau de la GeneralitatPau Venteo / ShootingPero estos significativos avances han quedado eclipsados por el auto de la Audiencia Nacional que acusa al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero de liderar una trama corrupta de tráfico de influencias. A la espera del contenido del sumario y de que se concreten las acusaciones, y, sobre todo, de que el dirigente socialista pueda defenderse de las mismas, la noticia causa un tremendo desgaste a un Gobierno débil, incapaz de poder aprobar unos presupuestos en esta legislatura como sí ha hecho Salvador Illa.El consenso que se ha dado en Catalunya, y que elogiamos, se puede fracturar en las próximas semanas en España entre las fuerzas que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez, según como acabe la investigación judicial sobre Zapatero. Ante lo que pueda pasar, el pacto de presupuestos alcanzado en Catalunya era necesario y, hoy por hoy, más que oportuno.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992