Por Carmen McEvoy Historiadora Actualizado el 24/05/2026, 12:30 a.m.Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Miguel Grau. Foto: El Peruano. En tiempos tan aciagos como los que desafortunadamente estamos padeciendo, resulta relativamente fácil erigir ídolos con pies de barro e incluso devaluar la mítica figura del héroe, del cual los griegos nos contaron infinidad de historias extraordinarias. La degradada narrativa heroica en tiempos de una ‘cultura líquida’ proviene, en esta ocasión, de una connotada periodista quien declaró héroe nacional a un irresponsable, quien además de victimizarse, denunció “complots” funcionales a su vergonzosa ineficiencia personal. Cuando vi declarar al responsable de la estela de ilegitimidad que acompañará al Perú en los años venideros y escuché, a los pocos días, loas a su heroísmo, vino a mi memoria una escena estremecedora de la película “Glory”, que aún me sigue conmoviendo. En la misma, el coronel Robert Gould Shaw, un bostoniano abolicionista y comandante del primer regimiento negro, el #54 de Massachusetts, conduce a decenas de hombres, luchando por su libertad y dignidad, a una muerte segura en el épico asalto al inexpugnable Fuerte Wagner. Luego de que las noticias del sacrificio del joven militar y sus hombres llegaron al norte, miles de afroamericanos se enrolaron en el ejército de la Unión, al cual Gould Shaw recordó, de manera concreta, la fragilidad de una república esclavista que además no permitía a todos el derecho de servirla y de ser reconocidos como ciudadanos. El esfuerzo militar y de pedagogía cívica de un hombre que murió a los 26 años cumpliendo con su deber derivó en su reconocimiento y el de sus soldados, quienes fueron enterrados, junto a su comandante, en una fosa común en la playa de Carolina del Sur.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.