Tip@s de inter�sEl CEO de Enag�s ha cumplido ya cuatro a�os en el cargo, un primer mandato en el que, a pesar de los sucesivos 'shock' internacionales, ha virado por completo el rumbo de la compa��a que gestiona las grandes infraestructuras de gas de Espa�aActualizado Domingo,

mayo

01:12Si Arturo Gonzalo Aizpiri (Madrid, 1963) hubiese nacido en otra �poca, probablemente su vida habr�a sido la de un pr�ncipe florentino del siglo XVI, un homo universalis del Renacimiento en toda regla. Eso dicen quienes han logrado traspasar su incansable cortes�a y conocer en las distancias cortas al consejero delegado de Enag�s. Tiene muchas facetas. La de escritor de novela hist�rica, la de apasionado de la filosof�a y la de gestor de lo p�blico y lo privado. Europe�sta y socialdem�crata convencido, pero ante todo intelectual.Lleg� a lo alto del organigrama de Repsol tras una vida entera en la petrolera, salteada por un periplo en la Comunidad de Madrid de Joaqu�n Leguina y en el Gobierno de Felipe Gonz�lez. En febrero de 2022, dio el gran salto de su carrera como m�ximo ejecutivo en Enag�s, empresa regulada que gestiona las grandes infraestructuras de gas de Espa�a y en la que el Estado es el principal accionista. A los pocos d�as estall� una guerra que desat� la peor crisis energ�tica de la historia de Europa. No import�. Aizpiri hab�a aterrizado con un prop�sito: cambiar radicalmente el rumbo de la compa��a y hacer del hidr�geno su bandera. Ahora, en mitad de otro shock energ�tico mundial, recibe a Actualidad Econ�mica en un momento clave para la gasista.Acaba de renovar mandato, �qu� valoraci�n hace de sus primeros cuatro a�os al frente de Enag�s? Mi nombramiento como consejero delegado fue el 21 de febrero de 2022 y el 24 de febrero empez� la guerra de Ucrania, que dio lugar a un cambio radical de escenario. En julio de ese a�o presentamos un plan estrat�gico, un viraje total de Enag�s, que ven�a de poner el foco en la diversificaci�n internacional. Decidimos priorizar la seguridad de suministro y la descarbonizaci�n en Espa�a y Europa, con un gran programa de infraestructuras de hidr�geno. Hemos dado un salto enorme para hacer realidad esa agenda. Hemos hecho los deberes, en 2024 hicimos un ajuste muy relevante del dividendo para abrir espacio en el balance de la compa��a de cara a llevar a cabo el plan de inversiones. El tiempo nos ha dado la raz�n.�Continuar� con esa apuesta el pr�ximo plan estrat�gico?Nos hemos comprometido con una pol�tica de dividendos sostenible para los pr�ximos a�os. Eso se traduce en un euro por acci�n, que es competitivo. Los recursos que vaya generando la compa��a ser�n para llevar a cabo el programa de inversiones, que es lo que va a garantizar el crecimiento futuro de la empresa.El bloqueo en Ormuz persiste, ha habido da�os a infraestructuras y la paz parece lejana. �Cu�l es el nivel de riesgo para Europa?Lo que est� mostrando hoy el mercado gasista mundial es una capacidad para absorber impactos mayor a la del mercado de combustibles l�quidos. Ocurre por la nueva capacidad de licuefacci�n que se ha puesto en servicio en los �ltimos meses en el mundo, sobre todo en Estados Unidos y Canad�, unos 60 bcm. Tambi�n es debido a la capacidad de Asia de reducir demanda, por ejemplo, en China supliendo generaci�n con gas por carb�n. Ciertamente hay una situaci�n de tensionamiento en el mercado, pero en el caso de Europa se est� traduciendo no tanto en una crisis de suministro, como en los precios. Es una mala noticia y va a impactar en la inflaci�n y en el crecimiento, pero no va a ser nada comparable a lo que vimos en 2022. Entonces el precio del gas lleg� a superar los 300 euros por megavatio hora, mientras que en esta fase de impasse estamos viendo precios entre 40 y 50 euros, frente a unos 30 antes del 28 de febrero. El efecto es notable, pero no dram�tico.�Ha sobreactuado Europa?No. Esto no debe servir ni mucho menos para dar un mensaje de complacencia, de que aqu� no pasa nada. El otro d�a en el Parlamento Europeo, la presidenta Ursula von der Leyen dijo que el sobrecoste econ�mico energ�tico de la guerra en el Golfo representa 500 millones de euros diarios para Europa. Hagamos n�meros. Ello significa que, desde que empez� la guerra, estaremos en unos 35.000 millones de euros de sobrecoste energ�tico. Me llama mucho la atenci�n la cifra porque en el RepowerEU se estim� que toda la infraestructura de transporte de hidr�geno verde necesaria en Europa se situaba entre 28.000 y 38.000 millones. Es decir, en solo dos meses y medio, el sobrecoste para Europa a ra�z de un conflicto en el que no ha tenido absolutamente nada que ver equivale al gran escudo energ�tico que necesita contra las crisis geopol�ticas futuras.Las infraestructuras requieren luces largas, las rebajas fiscales no tanto...Ayuda mucho a entender su importancia cuando uno no tiene capacidad de producir de forma aut�ctona los combustibles y depende de terceros pa�ses. Ah� lo �nico que te protege es la diversificaci�n y la infraestructura. Por eso en Espa�a nos hemos venido beneficiando de menores precios del gas desde 2022, cuando gracias a la infraestructura pudimos importar gas natural licuado (GNL) de cualquier lugar del mundo, sin depender ni de Rusia ni del Golfo. Un n�mero que en aquel momento calculamos, que sigue siendo absolutamente v�lido, es que Espa�a pag� el gas con un descuento de 10.000 millones de euros frente al mercado europeo en los primeros dos a�os y medio de la guerra en Ucrania. Estos datos son muy importantes para hacer el an�lisis coste beneficio de las infraestructuras, pues todas las plantas de regasificaci�n en Espa�a juntas costaron 4.000 millones.Unos a�os atr�s, algunos vaticinaban la muerte del gas y la depreciaci�n de sus infraestructuras. Incluso, hubo quien pidi� permiso para cerrar sus ciclos combinados. Hoy la guerra y el apag�n han elevado el gas a colch�n del sistema. �Perdurar�?Hay un antes y un despu�s el 24 de febrero de 2022. Un d�a antes, Europa consideraba que la seguridad de suministro era algo descontado. Daba por hecho que ten�a por delante 30 a�os para sustituir el gas y descarbonizar su econom�a y que, mientras, tendr�a todo el gas necesario y a precios muy competitivos. Fue el 24 de febrero cuando vimos que la seguridad de suministro se puede poner en tela de juicio de repente, confirmando que en el sector energ�tico las �nicas cosas que ocurren de la noche a la ma�ana son las malas noticias.�Qu� ha cambiado?Aquel 24 de febrero, Alemania ten�a sus almacenamientos subterr�neos en niveles hist�ricamente bajos. Por cierto, en gran medida los gestionaba una filial de una empresa rusa. Ese d�a descubri� que la infraestructura gasista tiene un papel que jugar, que por supuesto tiene que ver con la demanda, pero que tiene que ver a�n de forma m�s importante con la seguridad nacional. La infraestructura se dise�a para responder a situaciones extraordinarias y a picos de demanda, lo que llamamos un N-1. Esto permiti�, por ejemplo, que cuando el gasoducto Magreb-Europa dej� de funcionar en 2021, no pasara nada. Si hubi�ramos tenido una infraestructura ajustada a la demanda media, hubiera sido un desastre. Nosotros tenemos que poder responder y eso, efectivamente, lo comprobamos en 2022, cuando la infraestructura gasista se convirti� en el gran activo estrat�gico.Espa�a tambi�n se ha revelado estrat�gica para Europa...Eso es. A partir de ese momento, nuestra capacidad de almacenamiento de GNL en tanques se convirti� en un activo estrat�gico para Europa, que paga por ello unas primas tan extraordinarias que el sistema gasista gener� un super�vit de 800 millones de euros en tres a�os. Espa�a tiene el 37% de la capacidad de almacenamiento de GNL en tanques por eso toda Europa miraba hacia nosotros. �ramos el pulm�n del almacenamiento europeo. Respondiendo a tu pregunta anterior, quienes pensaban que la infraestructura gasista iba a ser cada vez menos necesaria por el declive del consumo de gas o que, incluso, nos �bamos a encontrar activos varados, pues la realidad ha demostrado todo lo contrario. Nosotros tenemos contratados los tanques hasta 2040 en m�s de un 90% y cada nueva capacidad que sale al mercado se contrata inmediatamente. Es un activo enormemente rentable para el sistema gasista.�La propuesta de retribuci�n que la CNMC ha dise�ado para el pr�ximo periodo es consecuente con ese papel?La propuesta da un paso muy importante para acercarnos a lo que ser�a una rentabilidad razonable de la infraestructura gasista, pero no llega a alcanzarla. Y esto es muy f�cil de medir. Enag�s est� considerado, y son datos oficiales de la Uni�n Europea, el TSO (operador del sistema de transporte) gasista m�s eficiente de Europa. La rentabilidad que ofrece esta propuesta de circular. Se sit�a, post tax, algo por debajo del 5%, que es nuestro coste de capital, que es el m�nimo imprescindible de rentabilidad. En el tr�mite de alegaciones tenemos que recorrer ese camino que a�n nos falta para llegar a ese m�nimo que nos permita no destruir valor y no descapitalizar el sistema gasista espa�ol.Incorpora nuevos incentivos al transporte y la regasificaci�n, el negocio de Enag�s, que no extiende por ejemplo a las empresas distribuidoras...Es una propuesta t�cnicamente s�lida que incluye elementos para acercarnos a los sistemas regulatorios europeos de referencia y que van en la direcci�n correcta para reconocer el papel a largo plazo de la infraestructura gasista. Por ejemplo, un incentivo a la prolongaci�n de la vida �til de los activos, para que no sea necesario reemplazarlos por otros nuevos que saldr�an mucho m�s costosos a los consumidores. Todav�a est� por debajo de los est�ndares sectoriales, confiamos en que en esta fase de alegaciones podamos igualar nuestro coste de capital para no destruir valor y no descapitalizar el sistema.Las acciones de Enag�s llegaron a dispararse un 17% cuando se conoci� la propuesta...Aquello fue la combinaci�n de dos factores. Primero, parafraseando a un informe de un analista de referencia, el mercado se tem�a algo peor y se encontr� con una propuesta que tiene, como he dicho, elementos positivos sobre los que se puede trabajar. Es algo tan sencillo como eso, la propuesta lo que hizo fue reducir dr�sticamente el nivel de incertidumbre en un sector que es de largo plazo. Los inversores buscan en nosotros un dividendo sostenible y confiable.�Cu�l fue el otro segundo factor?Es sabido que se hab�an tomado posiciones cortas muy importantes en Enag�s en los �ltimos tiempos por un conjunto de razones. Siempre ha sido una compa��a en la que ponen el punto de mira los bajistas, porque tenemos una capitalizaci�n suficiente para que haya una alta liquidez, con un 90% de free float. Adem�s, en la CNMV hay que declarar las posiciones cortas cuando superan el 0,5% del capital. Como tenemos una capitalizaci�n media, esto ocurre con relativa facilidad, de modo que son muy visibles las posiciones cortas en la compa��a y, al mismo tiempo, somos una compa��a atractiva para los bajistas por nuestra gran liquidez. Si a eso le a�ades un momento de incertidumbre, como estar a la espera de un nuevo marco regulatorio del que el mercado no ten�a ninguna visibilidad... Cuando la propuesta que se public�, pareci� que iba en la direcci�n correcta y se produjo un cierre repentino de posiciones cortas, lo cual se hace comprando acciones de la compa��a.El actual periodo regulatorio supuso un hachazo de m�s de 200 millones para el sector que la reciente propuesta no compensa...No, no permite recuperar retroactivamente lo que fue una enorme y totalmente desproporcionada reducci�n de la retribuci�n que nos ha llevado a m�rgenes operativos negativos. El actual periodo regulatorio, con su reducci�n de ingresos regulados, ha causado una muy fuerte erosi�n en el valor de la acci�n de Enag�s. La reacci�n del pasado 27 de marzo representa una parte del valor perdido, pero ni mucho menos significa recuperarlo. Hay que ponerlo en perspectiva y hay que dar un paso adicional para llegar a los niveles de rentabilidad que son propios de un operador gasista como Enag�s. La nueva propuesta corrige una parte, pero es insuficiente.Acaban de anunciar la compra del 31,5% de T�rega, su hom�logo franc�s. �C�mo encaja la compra de otro operador de redes de gas en el giro verde del grupo?Vamos hacia una mayor integraci�n del sistema energ�tico europeo. Nos enfrentamos a crisis globales, como el conflicto del Golfo o la guerra de Ucrania, a las que hay que dar respuestas europeas, no fragmentadas. Debemos buscar mecanismos de colaboraci�n mucho m�s estrecha y reforzada entre los TSO europeos, y un ejemplo perfecto son nuestros grandes proyectos de hidr�geno, el H2MED y el BarMar. Estamos llevando a cabo un esfuerzo que involucra a Portugal, a Francia y a Alemania. Ter�ga es un socio imprescindible. Llevamos trabajando con ellos durante d�cadas y tenemos conectadas f�sicamente nuestras redes. Una forma de fortalecer y dar m�s capacidad a nuestra apuesta por estos proyectos es buscar una posici�n estrat�gica en Ter�ga. Es algo bueno para ambas compa��as, para ambos pa�ses y para la seguridad europea, y contribuye a asegurar el �xito de grandes proyectos de transici�n energ�tica para Europa.Una forma de ganar influencia para facilitar esos proyectos clave...Nuestros proyectos estrat�gicos ya son muy importantes. H2Med y BarMar son trascendentales para la compa��a, para Europa y para Ter�ga. El que Enag�s tome una participaci�n en el accionariado de Ter�ga y est� presente en su consejo de administraci�n es una garant�a de que Ter�ga va a poder llevar adelante su propio proyecto industrial, con accionistas que apuestan indiscutidamente por estos proyectos, y elimina tambi�n un cierto elemento de incertidumbre, garantizando el apoyo necesario tambi�n en Ter�ga.�C�mo avanza el H2Med?El H2Med es un corredor que descansa en las redes nacionales de los pa�ses que atraviesa y en dos interconexiones, entre Portugal y Espa�a y entre Espa�a y Francia, que es el Barmar. El BarMar avanza a velocidad de crucero. Ya hemos creado la sociedad del proyecto que va a ser la primera red de infraestructuras nativa europea. Este verano en Espa�a, esperamos pasar a la fase de ingenier�a de detalle. Y esto lo estamos haciendo con una subvenci�n europea del 50% de todos los costes de estudios e ingenier�a. Es un proyecto complejo, hay mucho camino por andar, pero va viento en popa.Inicialmente, su puesta en marcha se plante� para 2030...Se plante� para inicios de la pr�xima d�cada. El 2030 se convirti� en una fecha emblem�tica porque era el horizonte temporal de la estrategia europea REPowerUE. Pero, l�gicamente, requiere tener en cuenta los plazos de la tramitaci�n ambiental, los permisos y los plazos de puesta en servicio de las redes que va a conectar. La fecha de entrada en funcionamiento que hemos comunicado al mercado es 2032.�No le preocupa que Par�s, que siempre ha frenado interconexiones con Espa�a, salte del proyecto a �ltima hora?Me remito a los hechos, y Francia hasta el momento ha cumplido escrupulosamente con todos los plazos, requisitos e hitos del proyecto.Defienden que el coste del H2MED, unos 2.500 millones, no recaer� en los consumidores espa�oles. �Han definido ya el modelo de financiaci�n?La infraestructura va a tener un notable apoyo p�blico europeo. A la financiaci�n restante tienen que hacer frente los beneficiarios que, en este caso, van a ser eminentemente grandes consumidores en Alemania. Esto se va a hacer a trav�s de, en el futuro, mecanismos de asignaci�n de capacidad firme. Todav�a no podemos decir regulatoriamente cu�l va a ser su naturaleza y c�mo se va a operar, pero en �ltima instancia, la tienen que financiar sus beneficiarios. Un aspecto clave es lo que en el argot llamamos la asignaci�n intertemporal de costes. Es decir, como los primeros consumidores no pueden hacer frente al coste total de la infraestructura porque ser�a prohibitivo, hay que establecer un mecanismo de peajes de uso que, en un primer momento, dan lugar a una necesidad de financiaci�n que ser� compensada posteriormente cuando la infraestructura alcance su velocidad de crucero.Salvo sorpresa, el a�o que viene habr� elecciones en Espa�a. �Le preocupa en lo personal un posible Gobierno de PP y Vox, un partido abiertamente contrario a la agenda verde? La apuesta estrat�gica por el hidr�geno verde tiene todos los elementos para ser considerada un proyecto pa�s que respalden los distintos proyectos pol�ticos. Ya lo estamos viendo en nuestra relaci�n con los gobiernos auton�micos para el despliegue de la red troncal. Estamos yendo a m�s de 500 municipios en 13 comunidades aut�nomas de todos los signos pol�ticos, pues en todas estamos encontrando un apoyo absoluto. Los proyectos pa�s son el resultado de grandes acuerdos entre las fuerzas pol�ticas, y en este caso, en el d�a a d�a, estamos constatando un gran respaldo. No sentimos que esto dependa de una opci�n pol�tica.