Aliviado por el crecimiento de la economía, donde el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC mostró una suba del 5,5% contra marzo del año pasado y remontó 3,5% con respecto a febrero de este año, el Gobierno logró mostrar buenos números en la macro del primer trimestre.Entre los rubros que más crecieron se destacaron Pesca, con un aumento interanual del 30,9%; Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con el 17,9%; y Explotación de Minas y Canteras, con el 16,9%. Aunque también mejoraron rubros que venían retrasados, como Industria y Construcción, con alzas de 4,6% y 7,6%, respectivamente.En el medio de ese contexto, los que también se entusiasman son los bancos de inversión, que hacen lobby para que la Argentina se decida a salir al mercado y emitir deuda, en línea con el deseo del FMI, que quedó explicitado en el documento difundido este viernes. Pero estos deseos por ahora parecen que van a tener que esperar.“No es necesario salir al mercado internacional a convalidar una tasa cercana al 10%, ya que hoy conseguimos refinanciamiento a tasas sustancialmente más bajas”, dijo en diálogo telefónico con Clarín el ministro de Economía, Luis Caputo.Los vencimientos de deuda en 2026 son cercanos a los US$ 20.000 millones y comenzaron a saldarse el 9 de enero pasado, cuando vencieron US$ 4.200 millones.Pero en la semana, la sorpresa estuvo en la baja de las retenciones y no en la deuda soberana. “La sorpresa fue total. Nadie se imaginaba en el mercado el anuncio oficial de la baja de las retenciones”, dijo una fuente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el recinto elegido por Javier Milei para anunciar la menor carga impositiva para el campo.En concreto, a partir de junio el trigo y la cebada van a pagar 5,5% en lugar de 7,5%, mientras que la soja tendrá una baja gradual de 0,25% a partir de enero de 2027.“La baja de las retenciones las veníamos trabajando desde hace dos meses, y la decisión se tomó porque estamos en pleno momento de siembra de trigo y que lo anunciara el Presidente en la Bolsa de Cereales era lo más adecuado”, dijo Caputo. “A fin de 2028, las retenciones de soja van a haber bajado 55%, y para el final del segundo mandato nuestra aspiración es haberlas eliminado”, pronosticó.El esquema completo de baja de las retenciones sigue con el maíz y el sorgo, cuya reducción del impuesto para ambos será trimestral. En el primer trimestre de 2027 las alícuotas disminuirán de 8,5% a 8,25% y finalizarán ese año en 7,5%. Luego, en 2028, el recorte será de 0,5 puntos por trimestre, por lo que ambos cultivos cerrarían ese ciclo con una carga del 5,5%.En cambio, el girasol tendrá un esquema semestral. Desde el actual 4,5%, descenderá a 4,25% en el primer semestre de 2027 y luego a 4% en la segunda mitad del año. Durante 2028, la reducción será de 0,5 puntos por semestre: pasará a 3,5% en los primeros seis meses y terminará el año en 3%.La eliminación de las retenciones es un reclamo del campo desde el mismo momento en que se impusieron. La diferencia con otros gobiernos es que el de Javier Milei coincide con el agro. ¿Por qué no las elimina entonces? Está claro que no es una cuestión de principios; de hecho, se trata de una discusión económica.¿Puede el Gobierno eliminarlas? La respuesta es lógica: no. Al menos, no por ahora. Para quitarlas, la economía tiene que mantener un ritmo de crecimiento sostenido y fuerte.Pero el reclamo del campo no pasa solo por las retenciones. Rutas intransitables, caminos rurales que se inundan, falta de trenes. Y la lista sigue. La infraestructura de la Argentina deja mucho que desear y el parate de la obra pública, producto entre otras cosas del ajuste del Gobierno, agravó el problema.Caputo, sin embargo, sostiene que la infraestructura de la Argentina va a cambiar totalmente en dos años.Entre los argumentos el ministro esgrime la licitación para la concesión de rutas que abarcará a casi todas las provincias del país.El nuevo modelo de concesiones cuenta con 8 puntos entre los que se destacan, entre otros, que la gestión se solvente exclusivamente con la recaudación por peaje. El Estado Nacional no aporta subsidios ni la empresa abona canon, eliminando el gasto público. Por otro lado, se adjudica a la empresa que ofrezca la menor tarifa al usuario y la tarifa plena de concesión solo se aplica tras garantizar bache cero, calce de banquinas, señalización completa e iluminación operativa. Otros puntos son la incorporación de los controles dinámicos de peso para evitar que el exceso de carga deteriore prematuramente el pavimento y el fomento del TelePASE y migración paulatina al sistema Free-Flow (paso sin detención) para agilizar el tránsito.La duda que tiene el mercado es si los cambios en la macro terminarán derramando en la micro, o si el camino que tomó el Gobierno se deberá torcer en algún momento para contener a los argentinos que cada día les cuesta más llegar a fin de mes.
El plan de Caputo: "No vamos a emitir deuda y pagar una tasa de 10%"
El ministro de Economía le dijo a Clarín que la Argentina hoy consigue financiarse más barato.También aseguró que la baja de las retenciones se venía trabajando desde febrero.












