Con profunda nostalgia pienso por qué los ecuatorianos no podemos ponernos de acuerdo para elegir las autoridades del país. Cómo recuerdo en mi juventud cuando las personas que tenían el derecho a elegir elegían al ciudadano con mayores méritos para ocupar una dignidad tan importante, y como ejemplos dos presidentes: primero el Dr. José María Velasco Ibarra y segundo el Ing. León Febres-Cordero Rivadeneira, que entraron en la historia del Ecuador como ejemplo a seguir. Por lo que manifiesto gracias a Dios y también a Diario EL UNIVERSO, que por varias décadas me motivó por la publicación de mis pensamientos a seguir insistiendo por el bien de las generaciones en crecimiento que cogen la posta para llevar al Ecuador por el camino que lo lleve a volver a ser esa isla de paz, de seguridad y de trabajo para todos. Pensemos en el país que dejaremos cuando terminemos nuestro tránsito terrenal. (O)Colón Vicente Quiroz F., Guayaquil