Una veintena de activistas españoles de la Global Sumud Flotilla han llegado este sábado a las 13:30 al aeropuerto de El Prat de Barcelona donde han reiterado sus denuncias de “abusos”, “torturas” y “trato vejatorio” por parte de Israel, que los deportó a Estambul tras ser interceptados en aguas internacionales cuando se dirigían rumbo a Gaza.
“Ha habido todo tipo de violencias. A una compañera la tuvieron en aislamiento en una habitación con un perro que la mordió, ha habido violencias sexuales, ha habido disparo con bombas de sonido que han destrozado pies, apuntados con pistolas de láser desde un barco”, ha declarado Mi Hoa Lee en una rueda de prensa tras su llegada.
“Esto es un castigo a todo movimiento de solidaridad con el pueblo palestino”, ha añadido la activista que, junto con los otros portavoces, también ha reclamado una investigación internacional sobre la interceptación de los barcos y el trato recibido, y que la Unión Europea actúe de forma urgente.
Los participantes han sido recibidos por un grupo de unas 200 personas con pancartas y proclamas a favor de Palestina, entre ellas el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y el eurodiputado de Comuns, Jaume Asens.
El médico catalán Javier Zendrera ha explicado, a su llegada, que los activistas “no esperábamos esta violencia” que calificó de “extrema”. Ha descrito la cárcel israelí donde han permanecido detenidos como “si estuviéramos en la Gestapo, con gente que estaba muy mal y que no sabías si estaba viva o muerta”.













