WASHINGTON (AP) — La estrategia del gobierno de Estados Unidos contra Cuba se parece mucho a la que aplicó en Venezuela: un bloqueo petrolero, una mayor presencia militar estadounidense, cargos federales y amenazas reiteradas de intervención.Pero campañas de presión similares no equivalen a resultados similares, señalan expertos, aunque el presidente estadounidense Donald Trump haya advertido a menudo que “Cuba es la siguiente”.“El presidente Trump vio la intervención en Venezuela como un éxito fantástico”, comentó Brian Finucane, asesor sénior del International Crisis Group y exabogado del Departamento de Estado. “Y ha buscado replicar el modelo de Venezuela en otros lugares, incluido Irán. Pero, obviamente, Cuba, al igual que Irán, es un país muy diferente de Venezuela”.Si Estados Unidos derrocara al gobierno de Cuba, no hay un sucesor evidente que vaya a trabajar con el gobierno de Trump, indicó Finucane. Eso contrasta con Venezuela, donde Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro en enero y su segunda al mando, Delcy Rodríguez, asumió el cargo con la aprobación de Estados Unidos y se mantiene en el poder.
Funcionarios cubanos, que no estaban autorizados a comentar públicamente y hablaron bajo condición de anonimato, aseguran que “no hay una Delcy en Cuba”.











