Cuando estaba en la universidad, lo primero que hacía cuando tenía una idea nueva para un proyecto era abrir VS Code y empezaba a escribir código. ¿Te suena familiar?

El problema es que mis proyectos crecían sin dirección, cambiaba cosas constantemente, nunca sabía cuándo estaba "listo", hacía código que ni yo entendía dos semanas después y terminaba como un proyecto más que no volvía a retomar. Y desde mi punto de vista no era un problema de habilidad técnica puesto que sabía hacer las cosas, tiempo después entendí que era un problema de proceso.

Si vas comenzando tu carrera en tecnología y te pasa algo parecido, está bien, todos empezamos así. Pero hay una manera que puede funcionarte mejor.

En este artículo vamos a usar Kiro para llevar una idea desde casos de uso hasta código funcional. Si es tu primera vez con Kiro y prefieres empezar con algo más introductorio, Ana Cunha escribió una guía de primeros pasos que te puede servir como punto de partida.

El verdadero problema no es el código