Federico “Fred” Machado tiene una ilusión y una obsesión. El empresario rionegrino detenido en Estados Unidos proyecta su regreso a la Argentina con un plan de inversión en tierras raras que incluye el sueño de traer inversionistas de la talla de Elon Musk. Al mismo tiempo que fantasea con su futuro profesional, en su cabeza repica una promesa: activar una catarata de denuncias contra todos los que lo acusaron de narcotraficante. El financista de José Luis Espert está convencido de que va a volver y está recargado. El lunes Machado tuvo una buena noticia: un juez federal de Texas aceptó su declaración de culpabilidad por los delitos de lavado de activos y fraude electrónico. El acuerdo implica que se le retiren tres cargos asociados al narcotráfico. En consecuencia, de tener una pena en expectativa de unos 10 años podría pasar a ser condenado a solo 6 años de prisión. Machado salió del penal de Cimarron, en Oklahoma, para comparecer ante el juez de instrucción Don D. Bush. Fue acompañado por su abogada, Jamie Solano, quien firmó el escrito acordado previamente con la fiscalía, encabezada por Heather Rattan. El caso ahora está en manos del juez de distrito, Amos Mazzant, quien deberá homologar el acuerdo.
La estrategia de Fred Machado: mensaje a Espert y volver al país para invertir en metales raros
El rionegrino lleva seis meses detenido en Oklahoma, luego de su extradición desde Argentiina y vive una cuenta regresiva que lo entusiasma: aguarda que un juez norteamericano homologue el acuerdo que firmó para aceptar los cargos por lavado de dinero a cambio de que le quiten el cargo por narcotráfico. Si lo logra, planifica retomar su negocio de tierras raras en Neuquén, que desarrolló su primo “Lechuga” Ciccarelli y pactar con el magnate Elon Musk. El vinculo con su examigo José Luis Espert y las ganas de regresar para vengarse de todos los que lo llamaron “narcotraficante”. El canje de cargos.











