Nada une más en la política que la proximidad de acceder al poder. Alberto Núñez Feijóo y Alejandro Fernández han enterrado el hacha de guerra y la mejor prueba de ello es que el 27 de junio el PP celebrará su congreso regional en Catalunya que estaba pendiente de convocarse desde hace cuatro años. Ya nadie se acuerda del libro A calzón quitao, escrito por el dirigente catalán el año pasado, donde decía, entre otras muchas cosas, que “hagas lo que hagas, Génova te defenestrará. No ha fallado nunca”. Y se preguntaba por qué “el PP vasco y el catalán son una auténtica trituradora humana de líderes”. En la entrevista que publicamos hoy, el presidente del PP catalán afirma que “Catalunya va a ser muy importante para que Feijóo sea presidente”.Fernández tiene el aval de los 15 diputados obtenidos por el PP en las últimas elecciones catalanas, que supusieron un incremento significativo de los 3 que él mismo había obtenido en el 2021. Las expectativas electorales son buenas y el PP tiene una gran oportunidad de crecimiento en Catalunya ante la ausencia de una formación de centroderecha catalanista con quien competir. Históricamente, los populares catalanes han estado siempre a remolque del empuje de CiU, pero la desaparición de esta formación que se ha transformado en Junts, y la más españolista de Ciudadanos, con la que también compartían frontera electoral, les deja espacio para crecer.El presidente del PP, Alberto Nuñez Feijoo, se ha reunido en el Parlament de Catalunya con el presidente del partido en Catalunya, Alejandro FernandezMartí GelabertCatalunya jugó un papel decisivo en impedir que Núñez Feijóo fuera investido presidente. Los 13 diputados de distancia que el PSC sacó al PP –19 frente a 6– permitieron a Pedro Sánchez compensar la diferencia que los populares le sacaron en otras zonas. El gran reto del PP es ahora aumentar esos 6 diputados e intentar acercarse al récord que obtuvo Josep Piqué en el 2000 con 12. Entonces la diferencia entre ambos partidos fue de solo 5 y José María Aznar fue investido presidente.Para lograrlo, el PP debería articular un discurso que atraiga al votante moderado catalán y no limitarse a criticar a socialistas e independentistas. Existe un votante huérfano de centroderecha que prefiere un discurso en positivo, al estilo de lo que proclamo el propio Feijóo el pasado lunes: “Proyecto, proyecto y proyecto”.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
Núñez Feijóo y Catalunya, por Jordi Juan
Nada une más en la política que la proximidad de acceder al poder. Alberto Núñez Feijóo y Alejandro Fernández han enterrado el hacha de guerra y la mejor prueba de ello es que el 27 de junio el PP celebrará su congreso regional en Catalunya que estaba pendiente de convocarse...







