En menos de dos semanas, el Ejecutivo de Donald Trump ha aumentado la presión sobre Cuba. A las sanciones en relación con el petróleo y varios productos básicos se suma la persecución a los altos jerarcas cubanos que, durante décadas, han utilizado ciertos vacíos legales para enriquecerse. El último de los afectados es Raúl Castro, el hermano del famoso Fidel, quien fuera líder indiscutible de la isla de Cuba durante más de 30 años.Y es que durante este último mes, las sanciones y ataques del gobierno americano han ido dirigidos a golpear "el bolsillo" de la élite política y militar castrista con el objetivo, según varios analistas, de debilitar su posición política y forzar, o al menos acercar, algún tipo de negociación.

La acusación sobre Raúl Castro

EEUU ha emitido el pasado 20 de mayo, a través de su Departamento de Justicia, una imputación contra Raúl Castro y cinco cargos del gobierno por haber supuestamente participado en el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos aviones civiles estadounidenses desarmados operados por Hermanos al Rescate (BTTR), sobre aguas internacionales.

Los aviones habrían sido derribados durante un vuelo alrededor de Cuba con el objetivo de encontrar civiles en apuros en camino hacia las costas norteamericanas. Según se reportó, varios cazas cubanos atacaron a los aviones, derribándolos y costando la vida a tres ciudadanos norteamericanos y un ciudadano cubano residente en EEUU La acusación, anunciada en la Torre de la Libertad de Miami por el fiscal general interino Todd Blanche, imputa a Castro los delitos de conspiración para matar nacionales estadounidenses y la destrucción de aeronaves por su papel en la jerarquía militar por aquel entonces. Y es que, según la fiscalía americana, Castro habría aprobado personalmente el uso de fuerza letal.