Denunciar violencia machista y que no te crean o incluso te deporten, que no te alquilen una vivienda “por perfil”, cargar con el estereotipo de tener que ser una mujer “resiliente” o que te hipersexualicen constantemente. Estas son solo algunas de las violencias que sufren las mujeres negras en España. El racismo y la misoginia se entrelazan en las violencias machistas que se ejercen contra ellas tanto en el ámbito privado como en el público, pasando por el institucional y también el mediático. Así lo refleja un estudio pionero elaborado por la organización andaluza Biznegra: Voces, cuerpos y fronteras: Misogynoir como factor determinante de la violencia machista a mujeres negras en España.

Que en España prevalezca la “invisibilización del racismo” tiene “consecuencias directas” para las mujeres negras, que sufren en la sombra un “entramado de violencia cotidiano” que atraviesa todos los ámbitos de sus vidas y las empuja en muchos casos a la precariedad laboral y de vivienda. “Todo va ligado. Además de ser una mujer negra, hay que tener en cuenta el estatus migratorio de cada una. Las que no tienen un estatus administrativo regular o no tienen un DNI tienen más dificultades para alquilar o adquirir una vivienda”, ejemplifica Rosalía Umabano Upunque, una de las investigadoras.