México se prepara ante el posible regreso de ‘Super El Niño’ este año.(redes sociales)El fenómeno ‘El Niño’ muestra señales de fortalecimiento en la franja del Océano Pacífico, con el riesgo de que se convierta en un evento fuerte o muy fuerte y se le denomine "Súper El Niño" entre los meses de junio y julio del 2026. Las probabilidades de formación, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Conagua, rondan el 61% para este año. Especialistas advierten que el pico podría llegar en otoño e invierno, aumentando el riesgo de lluvias extremas, sequías, ciclones más intensos y olas de calor en diferentes regiones del país.PUBLICIDADAdemás, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) matiza que el término "Súper El Niño" no es oficial, pero se utiliza para describir episodios con anomalías de temperatura superiores a dos grados respecto a la media del Pacífico. Hasta el último informe, ese umbral aún no se confirma, pero la tendencia de calentamiento es clara y se espera que continúe a lo largo del año. La categoría de “muy fuerte” podría alcanzarse entre los meses de octubre y diciembre.PUBLICIDADSe prevé que Super El Niño tenga reacciones extremas en varias partes del país. (Redes sociales X)Centro y sur de México: Se anticipan lluvias por debajo del promedio y sequías persistentes, lo que podría agravar la escasez de agua y el estrés agrícola.Costas del Pacífico: Mayor riesgo de huracanes de alta intensidad, como sucedió en años previos con “El Niño” (2015 y 2023), cuando se registraron ciclones de categoría 5.Norte y noreste: Riesgo de sequías más severas por disminución de precipitaciones.Península de Yucatán y sur del Golfo: Se estima un incremento en la actividad ciclónica, con posibilidad de inundaciones y daños a la infraestructura.El Super El NIño se encuentra en fase de transición pero autoridades piden tomar precauciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)“El Niño” es motivo de vigilancia para el verano de este año, con una probabilidad de formación del 61% al 62% según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la NOAA. Actualmente, el sistema climático se encuentra en fase neutra, pero los modelos prevén que "El Niño" podría establecerse entre mayo y julio y estar activo hasta fines de año.Entre junio y julio se esperan lluvias intensas en el centro, occidente y norte del país, pero el sureste podría registrar déficit de lluvias.Durante la canícula (julio-agosto), habría reducción significativa de lluvias en gran parte del país, con temperaturas por encima del promedio.Hacia finales del 2026, se pronostica regreso de lluvias y actividad ciclónica en el noroeste, occidente y noreste, así como episodios de frío intenso y heladas en regiones altas.Un “Súper El Niño” es mucho más intenso, prolongado y disruptivo que los eventos regulares. Puede modificar de manera radical los patrones de lluvia, temperatura y vientos en todo el mundo. En México, esto significa riesgo de:PUBLICIDADSequías severas y olas de calor extremo en el norte y centro, con temperaturas que pueden romper récords históricos.Lluvias torrenciales, inundaciones y huracanes más intensos y erráticos en el sur, sureste y costas del Pacífico.Cambios impredecibles en los ciclos agrícolas e hídricos, con afectaciones directas en la producción de alimentos y la seguridad del agua.Daños económicos que podrían superar los 27,000 millones de dólares por sequías y afectaciones a la infraestructura.El cambio climático está alterando los patrones comunes del ENOS. Antes, el norte de México se preparaba para sequías, pero ahora existen señales de que también podría enfrentar lluvias extremas. El Pacífico mexicano registra temperaturas oceánicas inusualmente altas, lo cual alimenta huracanes más rápidos y severos.Los modelos climáticos advierten que los efectos más intensos del "Súper El Niño" podrían sentirse entre septiembre y octubre del 2026, y se podría extender hasta el primer semestre del año entrante. Esto incluye tanto periodos de sequía extrema como lluvias fuera de lo común, dependiendo de la región.PUBLICIDADLas recomendaciones de especialistas y autoridades mexicanas ante el posible "Súper El Niño" en 2026 se centran en prevención, monitoreo y adaptación, tanto para gobiernos como para la población en general. Seguir los avisos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Conagua y Protección Civil sobre lluvias, sequías y huracanes.Consultar actualizaciones frecuentes sobre pronósticos de temperatura y precipitaciones.Ahorrar agua en el hogar y la industria.Reparar fugas y evitar el desperdicio de agua potable.Los gobiernos estatales y municipales tienen que preparar planes de emergencia para garantizar abasto de agua en comunidades vulnerables.Incentivar la captación de agua de lluvia y el uso eficiente en agricultura.Limpiar drenajes, canales y alcantarillas para evitar inundaciones.Revisar y fortalecer la infraestructura hidráulica y de Protección Civil.Tener a la mano un plan familiar de emergencia y un refugio temporal identificado.Mantener suministros básicos (agua, medicinas, documentos) en caso de evacuación.Evitar la exposición prolongada al sol y tomar líquidos suficientes.Proteger a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.Seguir recomendaciones de las autoridades de salud sobre golpes de calor y enfermedades transmitidas por mosquitos (dengue, zika, chikungunya).Diversificar cultivos y buscar variedades más resistentes a la sequía.Implementar sistemas de riego eficientes y tecnologías de conservación de humedad en el suelo.Vacunar y resguardar ganado en caso de olas de calor o lluvias fuertes.Participar en talleres, simulacros y capacitaciones ofrecidas por Protección Civil y autoridades locales.Informarse y no difundir rumores sobre el clima; usar solo fuentes oficiales.PUBLICIDADPUBLICIDAD
México se prepara ante el posible regreso de “Super El Niño” y sus efectos extremos
Se prevén sequías más intensas, lluvias escasas y riesgo de huracanes fuertes en varias regiones del país
















